Ofertón electoral: ¡Cárcel para todos!
No debemos olvidar que la justicia va más allá del deseo generalizado de infringir sufrimiento, y que el surgimiento de propuestas milagrosas para erradicar el delito deben llevar a cuestionarnos si aquellos que las proponen consideran el impacto que éstas puedan tener sobre la proliferación de más y más complejos delitos. Al final, no todo lo que brilla es oro, y en materia de seguridad lo rápido puede salir demasiado caro.
Por
Anais Moris y Patricio Saavedra