La estructura del fracaso
¡Hablemos de política, no de elecciones! La victoria conservadora en Chile no depende siquiera de ganar las presidenciales. Su triunfo está en agotar el acontecimiento, vaciar su potencia, hacer de él un tabú, un mal recuerdo que conviene enterrar. Que gane el candidato de tal o cual apellido alemán es hasta secundario -aunque en la superficie parezca importantísimo-.
Por
Camilo Domínguez Escobar