Florencia Pardo es ingeniera agrónoma y cofundadora de Camping La Pasarela Puelo, un emprendimiento familiar ubicado en Llanada Grande, en el Valle del Río Puelo, región de Los Lagos.
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Con foco en la sostenibilidad, ofrece turismo aventura, gestión de residuos y educación ambiental sobre la microalga invasora.
Florencia Pardo es ingeniera agrónoma y cofundadora de Camping La Pasarela Puelo, un emprendimiento familiar ubicado en Llanada Grande, en el Valle del Río Puelo, región de Los Lagos.
Junto a sus dos hermanos —un ingeniero agrícola y una guía de turismo— transformó un espacio en desuso a orillas del río en un campamento con capacidad para 30 personas y una empresa de turismo aventura llamada Exploro Puelo.
El proyecto lleva tres temporadas en funcionamiento y ofrece rafting de 26 kilómetros por el Río Puelo —clase 3, para mayores de 12 años—, una flotada familiar sin límite de edad y expediciones a medida que combinan trekking y transporte.
"Llevamos desde guaguitas hasta abuelitos muy abuelitos", señaló Pardo en conversación con El Desconcierto, al describir la flotada familiar como una actividad inclusiva que ha recibido a personas con movilidad reducida, discapacidad visual o auditiva.
Además, el espacio cuenta con una cafetería, un quincho y una cocina para campistas; la energía proviene de paneles solares en proceso de ampliación con apoyo de Sercotec.
Sin declararlo explícitamente como eje de su modelo, el emprendimiento aplica una serie de medidas de reducción de impacto ambiental. Los residuos reciclables —vidrio, plástico y latas— se trasladan a Puerto Varas ante las limitaciones del servicio de recolección en Llanada Grande, donde en invierno el camión de basura pasa solo una vez al mes.
Los desechos orgánicos son proporcionados a los cerdos de un vecino, mientras que los campistas están obligados a retirar toda su basura. "Si ustedes no separan, se llevan todo", expresó Pardo, haciendo alusión a lo que se les dice a los visitantes para respetar el medioambiente. Asimismo, el camping cuenta con un invernadero y una huerta que abastecen a la familia y a los visitantes, con proyección de proveer productos frescos para la cafetería.
Uno de los énfasis ambientales más específicos del proyecto es la difusión sobre el didymo (Didymosphenia geminata), una microalga invasora conocida como "moco de roca", confirmada en el Río Puelo y distribuida entre las regiones del Biobío y Magallanes.
El alga coloniza el fondo de los ríos, altera la cadena alimenticia acuática y puede propagarse a través del equipamiento de kayak y pesca. "No hay ningún cartel en todo el valle que diga aquí hay didymo", apuntó Pardo, quien junto a su equipo orienta a los visitantes y pone a disposición elementos de desinfección —jabones biodegradables y bombas— para evitar que el alga se expanda a otras cuencas.
La ubicación del camping, en la salida del cañón clase 5 del Río Puelo, ha atraído a kayakistas de nivel mundial. En la última temporada recibieron a la World Class Kayak Academy, una secundaria acreditada de Estados Unidos que forma a jóvenes atletas mientras viaja por distintos ríos del mundo.