La evolución de la cerveza sostenible ha pasado de ser una estrategia de marketing a un enfoque integral de economía circular. Actualmente, la industria cervecera optimiza recursos clave como el agua y desde el cultivo de la tierra hasta el empaque, reduciendo drásticamente su impacto ambiental.
Algunos hitos clave en este avance ha sido el uso de ingredientes agroecológicos, específicamente, hacia el uso de maltas y lúpulos cultivados de forma orgánica o regenerativa, sin pesticidas, lo que mejora la salud del suelo y el pago a los productores locales.
Históricamente, la elaboración de cerveza requería entre 4 a 6 litros de agua por cada litro de cerveza. Hoy, las plantas incorporan sistemas de ósmosis inversa y reutilización de aguas servidas para minimizar el consumo, lo que da como resultado una mejor gestión del agua y una menor huella hídrica.
Circularidad y energías renovables
Respecto a la circularidad de los residuos, el bagazo de malta, la principal basura producto de la elaboración, dejó de desecharse para ser reutilizado como abono o ser procesado para crear alimentos y harinas, reduciendo drásticamente los desechos orgánicos.
En términos de eficiencia energética y carbono neutralidad, se han integrado energías renovables en las fábricas, la recuperación del calor en el proceso de cocción y una búsqueda activa de mantener en cero las emisiones de carbono.
Para reducir el gramaje en latas y botellas de vidrio, se ha adoptado la utilización de etiquetas biodegradables, como también se han eliminado los anillos plásticos contenidos en los six-packs por cartón reciclable.
Casos en el extranjero
La cerveza Toast Ale del Reino Unido destaca mundialmente por su modelo de economía circular, ya que elabora sus bebidas utilizando excedentes de pan para reemplazar parte de la cebada malteada, y dona el 100% de sus ganancias a organizaciones benéficas ambientales.
Por otra parte, Mongozo de Bélgica, es reconocida por sus cervezas orgánicas, libres de gluten y aptas para veganos. Utiliza ingredientes de comercio justo y promueve prácticas de producción respetuosas con el medio ambiente.
Cervezas sostenibles en Chile
La industria cervecera en Chile está integrando la sostenibilidad mediante el uso de energías renovables, economía circular, envases responsables y reducción en el uso de agua.
Por ejemplo, Cervecería Guayacán, ubicada en el Valle de Elqui, es la primera cervecería B de Latinoamérica y la primera de Chile en operar con energía solar. Destacan por innovaciones como cervezas hechas con pulpa de papaya de la zona.
LOA es pionera en envasado responsable, siendo la primera cervecería a nivel nacional en incorporar el sello Aluminium Stewardship Initiative (ASI) en sus latas, garantizando que el aluminio proviene de prácticas de producción ética y sostenible.
Kunstmann, que representa a Valdivia, ha reducido a la mitad su consumo de agua y trata sus residuos líquidos en un humedal artificial. Además, recicla el 100% de sus residuos industriales, como bagazo y levadura, reutilizándolos para alimentación animal.
Productora de marcas masivas como Stella Artois, Becker y Báltica, Cervecería AB InBev utiliza 100% de energía eléctrica renovable en sus procesos, obtenida de la central solar Diego de Almagro. También han reducido en un 25% su consumo de agua y se apoyan en el sistema ReSimple para fomentar la economía circular.
De esta manera, se aprecia un amplio interés del rubro en recurrir a diversas prácticas que buscan mantener una armonía con el medio ambiente, alcanzado estándares de producción y resultados cuantificables.