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Cómo aprovechar desechos industriales que aporten a la economía circular: 3 iniciativas destacan reúso de residuos orgánicos
Foto: Pixabay

Cómo aprovechar desechos industriales que aporten a la economía circular: 3 iniciativas destacan reúso de residuos orgánicos

Por: Pablo Oyarzún | 11.01.2026
La reutilización de residuos orgánicos provenientes de distintas industrias sugiere una oportunidad tanto para el desarrollo de la economía circular como para potenciar los restos, otorgarles valor a partir de investigaciones como también para la generación de productos saludables.

Investigadores del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), sostienen que en Chile se producen grandes volúmenes de residuos agroindustriales que no son reutilizados, pese a que constituyen subproductos que pueden convertirse en ingredientes de alto impacto, disminuyendo desechos y generando nuevas cadenas de valor basadas en biodiversidad local.

La valorización de estos residuos es crucial, debido a que transforma desechos en recursos valiosos, impulsando la economía circular, reduciendo la contaminación y mitigando el cambio climático, por ejemplo, al crear alimento para animales o ingredientes para una mejor salud intestinal o desarrollo de productos saludables,, generando nuevas oportunidades económicas y fomentando la sostenibilidad ambiental en el sector agroalimentario. 

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En El Desconcierto te mostramos tres casos donde la reutilización de residuos alimentarios produce recursos estratégicos:

Orujo de uva 

La Universidad de Concepción avanza en la transformación del orujo de uva —compuesto por pieles, semillas y escobajos que se desprende de la industria vitivinícola— en un recurso estratégico para la ganadería sostenible mediante un proyecto financiado por Corfo

Esta iniciativa, liderada por el académico del Departamento de Ciencia Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Dr. Jorge Ávila Stagno, busca convertir el residuo industrial en una herramienta clave frente al cambio climático en la región de Ñuble.

El proyecto Corfo Bienes Públicos permitirá desarrollar suplementos funcionales para alimentación animal, aprovechando que el orujo contiene polifenoles que modifican los procesos digestivos de los rumiantes. 

Esta característica natural reduce las emisiones de metano entre un 10% y 11%, disminuye la eliminación de amoníaco y mejora los perfiles de ácidos grasos en productos finales, haciéndolos más saludables para el consumidor.

"Estamos evaluando el orujo de uva para transformarlo en recursos útiles para ser incorporados en dietas y estrategias de alimentación de rumiantes", explicó el Dr. Ávila Stagno. Además, destacó que esta investigación fortalece el bienestar animal mediante la incorporación de fibra y compuestos bioactivos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

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Residuos del calafate

Por otra parte, el calafate, un fruto endémico de la Patagonia, es valorado por sus propiedades nutricionales y su alto contenido de antioxidantes, minerales y vitaminas, utilizándose en la producción de jugos y mermeladas. 

Sin embargo, sus subproductos como cáscaras y semillas, considerados residuos de escaso valor, contienen compuestos antioxidantes bioactivos. Investigadores del INTA, incluyendo al Dr. Adriano Costa de Camargo y Dr. Omar Porras, han demostrado la relevancia de estos residuos en un estudio publicado en la revista Food Research International.

El estudio se centró en los polifenoles unidos a la fibra vegetal, que a diferencia de los compuestos solubles, no se absorben en el intestino delgado y llegan al colon casi intactos. La investigadora Alina Concepción Álvarez destacó que estos polifenoles “han sido subestimados, pero su naturaleza les permite evitar la digestión y ser biotransformados por la microbiota intestinal, donde pueden tener efectos más potentes”.

Mediante un modelo de células intestinales, se comparó el efecto antioxidante de los compuestos insolubles con los extractos solubles, encontrando que se requería una cantidad significativamente menor de la fracción insoluble para generar un efecto protector frente al estrés oxidativo, revelando que su potencial ha sido subestimado si solo se consideran los extractos tradicionales. 

Este descubrimiento resalta que la funcionalidad de un alimento no depende solo de la cantidad de antioxidantes, sino también de cómo se integran en la matriz alimentaria. De esta forma, el estudio entrega conocimiento para el desarrollo de nuevos ingredientes orientados a la salud intestinal y metabólica, así como aplicaciones nutracéuticas.

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Emprendimiento circular

Sumado a estas iniciativas, también resalta Cáscara Foods, una innovadora empresa chilena que practica la economía circular, transformando los subproductos orgánicos como cáscaras y pulpas en ingredientes funcionales.

Estos resultan ser ricos en fibra y antioxidantes para elaborar snacks y suplementos y alimentos saludables, reutilizando residuos que de otra manera acabarían siendo depositados en vertederos, promoviendo la sostenibilidad además de la nutrición. 

Dentro de las prácticas de la compañía podemos encontrar el upcycling o supra reciclaje, rescatando subproductos de la industria frutícola (cáscaras, pulpas, hojas); también desarrollan ingredientes, convirtiéndolos en harinas ricas en fibra y antioxidantes.

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Finalmente, producen productos saludables como barritas, pre mezclas para pancakes y suplementos (polvos, gummies). 

Estos ejemplos son una prueba fehaciente de que la reutilización de residuos como el agro y la vitivinícola, son capaces de integrarse en cadenas de circularidad, potenciando su uso en diversas aplicaciones, colaborando con la armonía para el medio ambiente.