Cuando la vida depende de una rifa: ¿Qué Chile estamos imaginando?
Tal vez el cambio no comienza con una gran ley, sino con dejar de naturalizar esta precariedad. Con atrevernos a mirar los bingos no como actos de caridad, sino como síntomas de un sistema que falla. La comunidad no debería tener que suplir lo que es una responsabilidad del Estado. Y quienes estamos en el territorio lo sabemos bien: la solidaridad no alcanza cuando lo que falta es justicia.