¿En qué momentos nos jodimos? y el espejo roto de América Latina
Vargas Llosa mantuvo su capacidad crítica. Pasó del entusiasmo revolucionario a la defensa del liberalismo y su obra nunca dejó de escarbar en las heridas abiertas del continente. Siempre fue un crítico de los regímenes autoritarios: “Ninguna dictadura es buena. Ni las de derecha ni las de izquierda. Todas aplastan al ser humano”. Su literatura se mantuvo incómoda, penetrante y profundamente latinoamericana.
Por
Marcelo Trivelli