Integridad pública y nombramientos
La integridad pública no está dada únicamente por cumplir el mínimo que disponga la ley o la Constitución, o cumplir requisitos formales. Es una conducta permanente que supone de quienes gobiernan examinar mucho más que el mero acuerdo político, y de quienes quieran persistir en el poder estatal, atenerse a las consecuencias de una eventual exposición de conductas pasadas, pero no por eso, olvidadas, aunque no hayan tenido reproche penal alguno.
Por
Felipe Lizama Allende