Insistamos con el laicismo
El laicismo es la salvaguardia del pluralismo en la democracia. Al contrario de las religiones organizadas cuyo propósito es formar feligreses, el Estado laico debe ocuparse por formar ciudadanos. Y velar porque todo ciudadano sea libre de elegir lo que desee creer o no creer en relación con su vida espiritual y que, por ello, no sea discriminado ni social, ni laboral, ni política ni culturalmente.
Por
Rogelio Rodríguez