El efecto vital: Cómo la curva del suicidio en Chile se detuvo cuando llegó la migración
Chile se contagió de los que no tuvieron tiempo para deprimirse porque tenían que sobrevivir, de los que aún con miedo siguieron andando, de los que, sin saberlo, le regalaron al país un respiro estadístico y un recordatorio brutal: hay quienes caminan miles de kilómetros, cruzan fronteras, pierden amigos, cambian de nombre, dejan su idioma en la puerta sólo para poder seguir vivo.
Por
Jósmar Valdez Morales