La grieta que abrió en la justicia militar la muerte del conscripto Franco Vargas
El 27 de abril tres cabos de Carabineros eran asesinados en Cañete, hecho que motivó a la oposición a reponer los tribunales militares. Ese mismo día, pero a 2.800 kilómetros de distancia, el conscripto Franco Vargas fallecía en Putre. Su muerte sería el inicio de una serie de contradicciones y desmentidos por parte del Ejército que terminaron por colocar un manto de dudas sobre la transparencia e imparcialidad que pueden tener las instituciones para esclarecer hechos en sus propias filas.
Por
Felipe Avendaño