viernes 31 de julio de 2026

Cuando el humor desenmascara el desprecio

No hay que subestimar el hecho de que en uno de los comentarios leídos en el mismo programa en que se refieren de manera degradante y ofensiva hacia las mujeres (la cofradía), un usuario les dijo que los consideraba sus héroes.

31 de julio de 2026 - 11:45

El humor que se construye sobre la humillación de niñas y niños víctimas de violencia sexual, de mujeres y de personas en situación de discapacidad, deja de ser una simple provocación y revela una forma de comprender el poder y la dignidad humana.

Hay ocasiones en que desearíamos tener la capacidad de leer la mente de otras personas para conocer sus más profundos sentimientos y saber qué piensan realmente. Por otra parte, dicen que hay que tener cuidado con lo que se pide porque se puede cumplir. Tal vez no con habilidades paranormales o telepáticas sino viendo un video de una celebración en redes sociales o en la prensa o viendo un programa de streaming. Y aunque es valorada la honestidad puede ser que no estemos preparados para escuchar lo que algunas personas tienen para decir, no sólo porque es inesperado sino además repugnante.

Las niñas, niños y adolescentes, las personas en situación de discapacidad, las mujeres y otros grupos de personas merecen respeto, pero es evidente que no siempre lo reciben. Más grave aún es cuando la carencia de ese respeto se asocia a diversas formas de violencia incluida una de las más dañinas como es la de connotación sexual.

Italo Omegna quien es militante del Partido Nacional Libertario (PNL) fue desvinculado de diversas instancias luego de conocerse sus dichos en una celebración privada y en un programa de streaming en que se burla de las niñas y niños víctimas de delitos sexuales, de las personas que se encuentran en el espectro autista y también de las mujeres.

Todo ahí es grotesco y se da en un contexto de un grupo de hombres que se divierten haciendo gala de un poder y de una autoproclamada superioridad que deja a las personas de quienes se burlan en una posición de sumisión e inferioridad. Al menos, eso parece que es lo que los divierte.

En la prensa Italo Omegna señala que reflexionó sobre el uso del humor y sus límites agregando que “cuando lo que uno dice termina dañando a otros, hay que tener la humildad de reconocerlo y hacerse cargo”. Reconoce eso sí que sus dichos fueron un error y aseguró que asume la responsabilidad por el impacto que generaron.

Es interesante lo que él señala ya que, aunque una reflexión sea a la fuerza igualmente puede ser útil y humanizar la conversación, aunque los procesos reflexivos suelen ser mucho más lentos sobre todo cuando se trata de asuntos tan profundamente estructurales como el poder, la discriminación y la violencia hacia personas que conforman los grupos de especial protección.

No queda claro eso sí cómo se hará cargo y asumirá la responsabilidad por el impacto de sus dichos. Tal vez siente que renunciar a un trabajo y ser desvinculado de otro es suficiente o que reconocer lo dicho como un error sí lo es. En todo caso, es seguro que la sensación de asco y repugnancia que experimentaron muchas de las personas que pudieron ver este material audiovisual se prolongará mucho más allá del tiempo que duró su proceso reflexivo.

No es algo banal para quienes pudieron apreciarlo refiriéndose de manera humorística a la violencia sexual hacia niñas y niños, las grotescas conversaciones de connotación sexual respecto a mujeres como si ellas no fuesen personas y su falta de empatía con las personas que se encuentran en el espectro autista. Esto excede al hecho de calibrar mejor su rol en el humor de un streaming.

No hay que subestimar el hecho de que en uno de los comentarios leídos en el mismo programa en que se refieren de manera degradante y ofensiva hacia las mujeres, un usuario les dijo que los consideraba sus héroes. De qué forma se hará cargo y asumirá su responsabilidad. Tal vez haya que esperar otro video para darse una idea de lo que realmente piensa y si el proceso de reflexión dio frutos.

Pueden existir muchas diferencias de opinión, políticas o ideológicas, pero hay límites y es de esperar que más allá de las declaraciones políticamente correctas que se dan en un contexto de presión social, quienes integran la militancia del Partido Nacional Libertario (PNL) no compartan este tipo de expresiones, no porque carezcan de sentido del humor sino porque valoran la integridad de todas las personas por igual.

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Core Alan Bastías / Crédito: LaRegionHoy.cl

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