La protesta social como recurso democrático: Lo que nos quiso decir octubre
Reclamar el derecho a la acción social en las actuales condiciones no es negar el rol de la institucionalidad formal de la que los partidos y los mecanismos de representación partes son vitales. Tampoco reclamar el derecho a las protestas es una incitación “violentista”, sino una obligación democrática. La incitación violentista es anunciar el recorte de los programas sociales, comprometer mas el medio ambiente, confiscar derechos sociales, calificar un gobierno como de “emergencia” cuando no hay razones para ello y coquetear con la idea de un ejercicio de gobernabilidad por decretos.
Por
Haroldo Dilla Alfonso