El freno que no acelera: Cuando lo más revolucionario es preservar
No se trata de resignarse, sino de entender que el acto más revolucionario hoy puede ser simplemente preservar: la dignidad, los derechos, los lazos que nos unen. El freno no es el fin del camino; es la posibilidad de imaginar uno nuevo antes de que la máquina nos destituya por completo.
Por
Fabián Bustamante Olguín