El lado oculto de la magia digital
La expansión irrefrenable de tecnologías como la inteligencia artificial no puede pensarse como neutra o inevitable: es parte de una lógica que subordina todo -naturaleza, tiempo humano, creatividad- a la rentabilidad. Romper con esa lógica implica repensar profundamente qué entendemos por progreso y qué tipo de vida queremos sostener en común.