Un informe de la Contraloría General de la República (CGR) reveló una serie de deficiencias en las labores de cuidado del Parque Nacional Lauca, santuario natural de la Región de Arica y Parinacota que alberga al lago Chungará, y que es administrado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
Se trata de uno de los cuerpos de agua más altos del planeta a 4.500 metros sobre el nivel del mar, y que actualmente enfrenta una severa crisis de gestión.
¿Qué deficiencias identificó Contraloría?
En su Informe Final N° 154 de 2026, el organismo fiscalizador notó la ausencia de un plan de contingencia para enfrentar emergencias ambientales al interior de esta área protegida.
Esta observación reflota dos graves episodios de contaminación que ocurrieron con apenas dos meses de diferencias. En noviembre de 2025, un camión derramó 25 mil litros de aceite de soya en el lago Chungará, en el marco de un accidente. Luego, en enero de 2026, otro siniestra provocó el vertimiento de 600 litros de petróleo sobre humedales.
En cuanto a la mantención y limpieza del parque, el informe de Contraloría detectó una acumulación de residuos en distintos puntos de la ruta 11-CH.
Asimismo, y pese a contar con señaléticas para disponer de desechos, el parque tampoco contaba con contenedores de basura en las áreas de descanso destinadas a los visitantes.
Todas estas deficiencias impactan a la fauna silvestre que habita en la zona, según constata el mismo informe.
¿Qué medidas deberá implementar Conaf?
Con el fin de resguardar el Parque Nacional Lauca, la Contraloría indicó a Conaf diseñar un plan integral para mitigar y prevenir la contaminación y los residuos en la zona.
Para lograrlo, deberán optimizar el trabajo en conjunto con diversas instituciones técnicas y territoriales, tales como el SBAP, el SAG, la Dirección de Vialidad y otros organismos pertinentes.