Una severa crisis institucional afectaría al Ministerio de la Mujer liderado por Judith Marín, luego de que la Asociación Nacional de Funcionarias/os de la cartera (ANFUMMEG) acusara presuntos delitos funcionarios y hechos de corrupción, que incluyen, entre otros hechos, el aumento de remuneraciones "sin los procedimientos legales".
La ofensiva, encabezada por la presidenta de la asociación Paulina Cid, fue remetida tanto al Ministerio Público como a la Contraloría General de la República (CGR), denunciando "falta de conducción política y administrativa, la ausencia de una agenda institucional clara y las graves situaciones que se han instalado al interior de esta cartera bajo las nuevas autoridades del gobierno de Kast”.
A través de una declaración oficial dejaron ver la magnitud de la molestia y preocupación: "nunca, en más de 20 años como funcionarias, habíamos sido testigos de algo tan falto de ética y responsabilidad funcionaria".
En concreto, la organización sindical acusa "faltas a la probidad, conflictos de interés, uso irregular de recursos públicos, todos ellos cometidos por funcionarias de confianza del nuevo gobierno“. Como ejemplo, se mencionan supuestas irregularidades con el pago de cuentas de servicios básicos, horas extras, viáticos y sala cuna, además de procedimientos erróneos en trámites, licitaciones y compras del Estado.
Esta situación los tiene casi paralizados en materia presupuestaria, solicitando un cambio de jefatura del área correspondiente a las finanzas, que fue designado por la exsubsecretaria Daniela Castro (RN). Asimismo, sostienen que todavía existen funcionarios que fueron contratados por la exautoridad y que actualmente impiden "transición institucional adecuada“.
De hecho, incluso existirían “antecedentes de beneficios salariales groseros auto otorgados durante el período de cambio de autoridades”.
Finalmente, la organización sindical pide la salida de los funcionarios cuestionados y el descarte de una “estrategia de desmantelamiento y deterioro” de la cartera, por considerarlo "un retroceso enorme para el país“.
La crisis institucional que afecta al ministerio de Marin
La crisis institucional no solo se limita a lo denunciado por ANFUMMEG, sino que ya se gestaba desde asumido el nuevo gobierno, tras los roces entre la ministra Marín (PSC) y la exsubsecretaria Daniela Serrano (RN), y que culminó con la salida de esta última el 16 de junio pasado, a pedido del presidente Kast.
Fuentes internas sugieren que las discrepancias no solo pasaban por el perfil ideológico de la cartera, sino principalmente por quién ejercía el control real del presupuesto y de los equipos de confianza.
Esta pugna por el poder interno escaló al punto de generar un ambiente laboral altamente tensionado, donde las instrucciones de una y otra autoridad frecuentemente chocaban, paralizando la toma de decisiones.
El conflicto se volvió irreversible cuando la ministra Marín optó por intervenir de forma directa en áreas de competencia de la subsecretaría, lo que gatilló la remoción de Castro, quien acusó diferencias del todo insalvables en la conducción del ministerio.