lunes 29 de junio de 2026
Biomateriales

Hongos, cactus y manzanas: los biomateriales que buscan reemplazar el cuero en la industria de la moda

Un biotextil de hongos argentino, piel de cactus mexicana y cuero de manzana vegano proponen cambios para la industria textil, una de las más contaminantes.

29 de junio de 2026 - 08:00

La industria textil produce millones de prendas al año, más de la mitad contiene plástico, y cerca del 85% termina en vertederos o incinerada poco después de salir a la venta. Hoy te contamos que hongos, cactus e incluso las manzanas son clave para contrarrestar efectos negativos al medio ambiente.

Según la ONU, el sector es responsable del 8% de las emisiones globales de carbono, cifra comparable al total de las emisiones de la Unión Europea.

En ese contexto, tres iniciativas científicas y empresariales —una argentina, una mexicana y una europea— avanzan en el desarrollo de biomateriales capaces de competir con el cuero animal y los sintéticos derivados del petróleo.

¿Cómo se fabrica un textil a partir de hongos?

En Rosario, Argentina, el equipo detrás de Mycorium Biotech lleva más de una década trabajando con distintas especies de hongos y descartes agroindustriales.

La startup, fundada en 2023, desarrolló un biotextil que crece a partir del micelio —la red de finas hifas que forma el cuerpo de los hongos— alimentado con residuos orgánicos como orujo de uva, pulpas de frutas y restos de verduras. En apenas diez días, esos descartes se transforman en un material flexible, cosible y completamente biodegradable.

Adriana Clementz, ingeniera y doctora en Tecnología de los Alimentos, investigadora del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos de Rosario (Iprobyq/Conicet) y directora tecnológica de la startup, explicó el enfoque: "Todo el proceso que llevamos a cabo para hacer el biomaterial lo pensamos industrialmente, porque no pretendemos que se tenga que crear un proceso nuevo para producir este biomaterial, sino adaptarnos a los procedimientos industriales que ya existen".

Clementz precisó además cuál es el nicho que apuntan: "Nuestro foco está en el fast fashion, la segunda industria más contaminante a nivel mundial, toda esa ropa que enseguida se descarta. Creamos un material que es biodegradable, y que intenta igualar en calidad y precio al cuero”.

En dos años, Mycorium Biotech validó su tecnología en programas internacionales, cuadruplicó su escala de producción y recibió más de 500.000 dólares en rondas de inversión, consolidándose dentro del portafolio del fondo SF500, ligado al grupo biotecnológico Bioceres.

Hoy, el material se utiliza en accesorios y marroquinería, con planes de expansión a calzado, ropa e interiores de automóviles.

¿Es posible fabricar cuero a partir de cactus?

En Guadalajara, México, Adrián López Velarde y Marte Cázarez tomaron como materia prima el nopal, planta abundante, resistente y emblemática del país, para fundar Desserto, marca de la empresa agrotecnológica Adriano Di Marti.

La idea surgió al observar los impactos ambientales de la industria del cuero en León, Guanajuato, y derivó en uno de los biomateriales más reconocidos internacionalmente.

El proceso utiliza hojas maduras del cactus sin dañar la planta. Tras la cosecha, el material pasa por secado y transformación tecnológica hasta convertirse en una superficie suave y adaptable a distintas industrias: moda, calzado, marroquinería, diseño de interiores y automotriz.

Una ventaja central de la materia prima es que el nopal requiere poca agua, puede crecer en condiciones extremas y contribuye a la regeneración de suelos, lo que reduce de forma considerable la huella hídrica y de carbono del proceso productivo.

Desserto pasó de presentaciones en ferias locales a cerrar acuerdos comerciales con empresas europeas, y recibió reconocimientos globales en moda sostenible e innovación tecnológica aplicada a materiales de origen vegetal.

¿Qué es el cuero de manzana y cómo se produce?

Una tercera alternativa proviene de los residuos de la industria frutícola. El cuero de manzana se elabora a partir de la recolección de cáscaras y restos del proceso productivo de la manzana, que de otro modo serían descartados.

Ese material pasa por un proceso de transformación que genera un textil con propiedades similares al cuero, con bajo impacto ambiental y sin componentes animales.

Samara, marca fundada por las hermanas Salima y Samara, trabaja con este material para producir bolsos y accesorios veganos. La empresa busca además reducir el uso de PVC en sus productos, sustituyéndolo por poliuretano (PU) a base de agua y microfibra, opciones menos tóxicas en su proceso de manufactura.

La urgencia detrás de la búsqueda

Los tres casos comparten un diagnóstico común: la industria textil no puede seguir funcionando bajo el mismo modelo. Agustín Schiavio, CEO de Mycorium Biotech, sintetizó el desafío: "Hoy existe una demanda creciente por materiales sostenibles, pero también una necesidad de soluciones que no comprometan ni el diseño, ni el rendimiento, ni el costo. Buscamos cubrir ambos frentes: impacto ambiental y competitividad en el mercado".

La viabilidad industrial es, en los tres casos, el cuello de botella principal. Pasar de una mesa de laboratorio a una planta de producción a gran escala implica riesgos técnicos y económicos que ninguno de estos proyectos ha resuelto del todo.

Sin embargo, el avance es concreto: los biomateriales de hongos, cactus y manzana ya se encuentran en el mercado, en accesorios y marroquinería, y apuntan a expandirse hacia sectores de mayor volumen como el calzado y la indumentaria masiva.

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