Súmate a nuestro canal en: WhatsApp
Fundación Textil Circular:
Catalina Herrera, directora ejecutiva y cofundadora de la Fundación Textil Circular. Foto: cedida

Fundación Textil Circular: "Las donaciones de ropa irresponsables en incendios generan un problema para la comunidad damnificada"

Por: Pablo Oyarzún | 29.01.2026
La directora ejecutiva de Textil Circular relata cómo la gestión de donaciones tras los mega incendios de Valparaíso evidenció el sobreconsumo de ropa en Chile. Con un modelo de economía circular aplicado en 2019, 2022 y 2024, buscan prevenir el problema y replicar su experiencia en Ñuble y Biobío.

Los mega incendios que han diezmado a Chile en los últimos años dejaron tras de sí no solo cenizas y devastación, sino también toneladas de ropa mal donada que agravaron la emergencia. Catalina Herrera, directora ejecutiva y cofundadora de la Fundación Textil Circular, ha desarrollado desde 2014 un modelo de gestión que transforma ese caos en una oportunidad para la economía circular textil.

En entrevista con El Desconcierto, explica cómo el trabajo desarrollado en Valparaíso y Viña del Mar durante los incendios de 2019, 2022 y el mega incendio de febrero de 2024 evidenció el problema del sobreconsumo textil en Chile y cómo su metodología busca dignificar tanto a las personas damnificadas como a quienes trabajan en la valorización de textiles a escala humana.

Origen de la fundación

-¿Qué motivó el inicio de la Fundación Textil Circular?

La fundación nace precisamente por el desastre con la ropa que queda después de los mega incendios. Esto lo vimos ambas fundadoras (junto a Rocío Peters) en 2014 en Valparaíso, que según nosotras fue la primera vez que quedó este desastre y tiene que ver con el crecimiento de la moda rápida y de la ultra rápida. Luego, en 2014 generé un modelo de gestión que apliqué nuevamente en Valparaíso para el incendio del 24 de diciembre de 2019.

Catalina Herrera y Sofía Peters, fundadoras de Textil Circular.
Catalina Herrera y Sofía Peters, fundadoras de Textil Circular. Foto: cedida

Volvió a pasar lo mismo con la ropa y ahí tomé acción. Me puse a gestionarla con un modelo de economía circular que sigue una jerarquía. Es eficiente y eficaz, entonces es rápido y podemos seleccionar ropa en perfectas condiciones para las personas, y el resto para activar la economía circular local.

En 2019 fueron más de siete toneladas las que se gestionaron. En 2022, para el incendio en Viña del Mar, fueron 35 toneladas. Y en 2024, para el mega incendio del 2 de febrero, nuevamente se gestionó con el mismo modelo y fueron 22 toneladas.

La fundación nace después de ese mega incendio porque con Rocío fue como "tenemos que empezar a trabajar en prevención porque ya no basta con gestionar el incendio, sino que hay que enseñar una cultura de la industria textil para evitar el sobreconsumo". Porque lo que se muestra en los incendios es eso. Entonces, trabajar en la conciencia y en la activación de la economía circular textil.

[Te puede interesar] Fundadora de The Ropantic Show: "No tenemos planeta B y la creatividad es clave para transformar el consumo de textiles"

-¿Cómo fueron las acciones respecto a estos desastres en cuanto al reciclaje de ropa y la circularidad?

En 2019, sin conocer mucho del ecosistema, hicimos un llamado por redes sociales y llegaron aproximadamente 60 marcas o personas que trabajaban en economía circular textil. Algunas principalmente que hacían venta a segunda mano, pero la mayoría trabajan en suprarreciclaje.

El suprarreciclaje textil es cuando se utiliza la ropa en desuso como tela. Entonces, no ves un pantalón, sino pedazos de mezclilla y con eso haces otras cosas. Las personas acá son extremadamente creativas. Puedes encontrar desde alta costura, zapatos, cuadros, bolsos, mochilas, esos son los más típicos, pero hay una variedad de cosas que se pueden hacer con suprarreciclaje que es increíble.

En cada incendio hacemos lo mismo: se hace un llamado a la comunidad que trabaja en esto y ellos se acercan a seleccionar ropa y también a trabajar en ella.

Foto: cedida

El modelo de gestión

-¿En qué consiste el modelo integral que poseen como fundación?

Tenemos dos modelos. Uno que es para rescatar la ropa, que esperábamos no tener que aplicarlo muchas veces más, que tiene que ver con la ropa mal donada. Lo que se hace es revisar prenda por prenda y derivarla, dependiendo de las características, a donación para las personas damnificadas o a las distintas etapas de la economía circular.

Reutilización es la prioridad. Si no se puede reutilizar la prenda, entra a suprarreciclaje. Y si no se puede suprarreciclar, ahí recién entra a reciclaje. Y si por alguna razón no se puede reciclar, ahí entra a infrarreciclaje.

En Chile hay aproximadamente unas cinco empresas que hacen reciclaje. La más conocida es Ecocitex, que desarma la ropa para hacer cosas como lana u otras prendas. Hay otras, incluso más antiguas. Y después viene el infrarreciclaje, que es cuando se muele esta ropa y se transforma en otra cosa. Como por ejemplo, paneles de aislación, ladrillos, rellenos.

Eso es lo último en la cadena de prioridades de la economía circular. La prenda se pone en su mayor valor posible, tomando en cuenta que tiene una huella ambiental, otra social y es importante estar consciente de eso. Porque alguien la hizo, probablemente al otro lado del mundo, en muy malas condiciones y se contaminó mucho cuando se generó.

El modelo rescata eso y además tiene una forma de ejecutarlo que lo hace rápido, eficiente y eficaz.

[Te puede interesar] Pasaporte Digital para prendas: empresa chilena lidera proyecto que trazará ciclo de vida de textiles con código QR

Estrategia Nacional y políticas públicas

-La Estrategia Nacional de Economía Circular para Textiles al 2040 incluye una iniciativa específica para la gestión de donaciones textiles en situaciones de desastres y catástrofes. ¿Ustedes tienen que ver con eso?

Sí. Eso está ahí gracias al trabajo que llevamos haciendo nosotras. Antes de que un día de 2022 dijera "me voy a hacer cargo de esto", no había nadie que utilizara una metodología y tuviera todo controlado para hacer la donación.

Lo que se hacía y lo que se hace habitualmente en los incendios es simplemente separar la ropa que ven en buenas condiciones para donar y el resto a la basura.

Dado este trabajo, hemos hecho lobby para que las autoridades se enteren de nuestro trabajo, entiendan el valor de lo que hacemos, y eso se integró en la estrategia. Además Rocío Peters, participó en la estrategia junto a otras personas de la región como Sofía Calvo.

Dentro del mundo de la economía circular textil, las personas conocen nuestro trabajo. Todos están muy de acuerdo que era necesario que esto estuviera en ese punto.

Foto: cedida

-¿De qué se trata la plataforma del Directorio Textil Circular?

Con los incendios, en cada uno participaban unas 60 o 70 marcas de personas que se ocupaban de la ropa. Si lo miras de afuera, al final son recicladores de base. Son personas que lo hacen a escala humana y valorizan la ropa mediante venta a segunda mano, arriendo, reparación, suprarreciclaje, también hacen talleres y educación.

Para nosotros es relevante poner en valor todo este ecosistema para que cambie el consumo, que es nuestro objetivo. Para facilitar aquello, hicimos este directorio, pensando también en lo que viene de la ley REP.

[Te puede interesar] Que los chilenos compren menos ropa y crear empleos para reparar y reciclar prendas: Chile lanza política contra vertederos textiles

-¿Cómo ves el avance de la ley REP de textiles en Chile?

La ley REP de textiles es un hito dentro de la estrategia de economía circular. Es lo primero que se logró con la estrategia. Es algo esperado, pero aún falta para que esté implementado, porque falta el decreto.

Para nosotros es bueno que todavía falte, porque esperamos y estamos trabajando para que ese decreto se haga de forma distinta a lo que se han hecho los anteriores. Otros decretos se han hecho tomando en cuenta las grandes industrias.

Estamos planteando una forma distinta de mirarlo, que es poner en valor la escala humana, lo que hacen las miles de mujeres en las 16 regiones del país.

Llevamos 300 personas registradas en el directorio. Han pasado unos tres meses desde que lo lanzamos con cero presupuesto en marketing. Ha sido casi que de boca a boca.

Con el directorio pretendemos demostrar que hay miles de mujeres en el territorio. La capacidad instalada del país para valorizar los textiles es menos del 1% y hay más cada año. La capacidad instalada, sin contar la quema, es bajísima. Estamos hablando de 3.000 toneladas, con suerte.

Lo que queremos demostrar es que hay una capacidad instalada que es invisible en este momento, que son las personas que arreglan y venden ropa. Esa capacidad se puede duplicar, cuadriplicar, multiplicar por diez, y esa inversión es mucho menos que si instalas otra industria de reciclaje u otra fábrica.

Es muy distinta la inversión, hacerlo en las personas enriquece la economía local.

Foto: cedida

Incendios recientes en Ñuble y Biobío

-¿Qué nos puedes contar acerca de este último gran incendio en las regiones de Ñuble y Biobío? ¿Pudieron hacer alguna acción y cuáles han sido los resultados?

Hasta el momento, lo que hemos podido hacer es solamente planificar, dada la distancia y los recursos. Estamos trabajando en reunir fondos para poder ir a Biobío y Ñuble a aplicar nuestro modelo y a traspasar conocimientos.

Lo que queremos hacer es que esta sea la última vez. Ya demostramos que se puede lograr una donación cuidada. Muchas personas nos decían "no lo hagan, porque va a quedar la misma escoba de siempre", pero hicimos un llamado a donación responsable.

Educamos al donante, le dijimos cuándo llevar las cosas, dónde llevarlas, qué se iba a recibir. Revisamos cada prenda cuando nos llegó. Las que no servían las devolvimos y eso significa que llevamos roperos, percheros, espejos y probadores para que las personas pudiesen elegir la ropa que necesitaban porque es sabido que han sufrido un trauma.

No puedes mandarle una caja con ropa que lo más probable es que no le sirva. La persona debe ser dignificada y demostramos que se podía hacer con este proyecto que se llama Ropa de Abrigo para el mega incendio 2024.

[Te puede interesar] Textiles en la Ley REP: La economía circular está de moda

Queremos ir a Ñuble y Biobío y ya estoy coordinando con el Seremi de Medio Ambiente de Biobío para poder replicar lo que hemos hecho en los incendios: separar la ropa con economía circular, que no se vaya al relleno sanitario.

En un par de meses vamos a replicar Ropa de Abrigo. Vamos a volver a hacer una donación, pero queremos que la conozca todo el mundo para que entiendan las personas en sus casas que se puede hacer de buena forma y no se desesperen por donar, porque al final se genera un problema en la comunidad damnificada.

Imagínate, no pueden pasar los camiones, al final tienen que estar destinando recursos de personas, de bencina y se va la donación al relleno sanitario. Es un absurdo. Queremos hacer esto para demostrar finalmente y que no vuelva a pasar porque si no, la próxima catástrofe las personas van a hacer exactamente lo mismo.