Acceder a una hora de ginecología por climaterio o menopausia ya no requiere derivación presencial ni esperar un cupo con especialista gracias al modelo de salud digital, implementado por el Hospital Digital del Ministerio de Salud en la Atención Primaria.
La modalidad permite resolver la interconsulta directamente desde el Cesfam, evitando así uno de los principales cuellos de botella del sistema público: las listas de espera para consulta ginecológica.
La estrategia comenzó a aplicarse en octubre de 2025, con la primera interconsulta realizada en la Región de Aysén. Desde entonces, se han recibido 700 interconsultas por climaterio y menopausia, según informa Andrea von Hoveling, ginecóloga y directora de la Unidad de Ginecología del Hospital Digital del Ministerio de Salud.
Si detecta síntomas asociados al climaterio o la menopausia, envía el caso a través de un formulario de interconsulta a un especialista en ginecología, sin que la paciente deba trasladarse ni esperar una hora aparte.
Atención ginecológica ¿cómo funciona el trámite en el CESFAM?
El proceso comienza cuando la paciente se atiende presencialmente con su matrón o matrona en el Cesfam, quien revisa el historial médico, realiza el examen físico y solicita los exámenes necesarios.
Si detecta síntomas asociados al climaterio o la menopausia, envía el caso a través de un formulario de interconsulta a un especialista en ginecología, sin que la paciente deba trasladarse ni esperar una hora aparte.
El o la ginecóloga analiza los antecedentes de forma remota y responde con las indicaciones a través del mismo sistema.
"La paciente recibe una explicación clara y comprensible sobre su tratamiento, para que pueda estar informada y ser parte activa de las decisiones que toma sobre su propia salud", señala von Hoveling. Esas indicaciones son luego comunicadas por el matrón o matrona del Cesfam, quien mantiene el seguimiento del caso.
Según explica la especialista, esto es posible porque existe una estandarización internacional de los exámenes y evaluaciones físicas requeridas para este tipo de atención, lo que permite resolver la mayoría de los casos a distancia.
Solo se deriva a consulta presencial con ginecólogo o ginecóloga cuando el caso lo requiere, como en mujeres con alto riesgo cardiovascular o patologías graves.
Menos listas de espera ginecológica
Para von Hoveling, el principal impacto de este modelo está en las regiones con menor acceso a especialistas. "En la práctica, hay muchos lugares en Chile que, por largas listas de espera o por distancia geográfica, no estaban atendiendo a mujeres con síntomas menopáusicos. Se hacía la derivación, pero no se podía dar respuesta".
Sin embargo, ahora "esta estrategia hace que sea posible atender a un número mucho mayor de pacientes sin que tengan que trasladarse", explica.
Quienes se atienden en el sistema público y tengan dudas sobre este proceso pueden recibir asesoría telefónica de matronas a través de ATEMTA, unidad de Salud Responde, al teléfono 600 360 7777.