El modelo agroindustrial global está llegando a su límite y la salud de nuestros suelos se encuentra en un punto de no retorno. Frente a un escenario de crisis climática y una inminente amenaza a la seguridad alimentaria mundial, un cambio de paradigma comienza a tomar fuerza en la industria.
Recientemente, el gigante de los alimentos Mondelēz International anunció su incorporación a “Regenerating Together”, una ambiciosa iniciativa global que reúne a más de 40 corporaciones con un objetivo urgente: impulsar la agricultura regenerativa para restaurar los ecosistemas dañados.
La urgencia no es menor. De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 95% de los alimentos que consumimos depende directamente del suelo. Sin embargo, las proyecciones son alarmantes: más del 90% de los suelos del planeta podría estar degradado para el año 2050 si continúan las tendencias actuales de sobreexplotación y uso intensivo de químicos.
Más del 90% de los suelos del planeta podría estar degradado para el año 2050 Más del 90% de los suelos del planeta podría estar degradado para el año 2050
Las amenazas que arriesgan el futuro del alimento
El suelo no es simplemente "tierra" sobre la cual sembrar; es un recurso vivo, vital y extremadamente frágil. En la actualidad, la capa fértil del planeta enfrenta amenazas impulsadas por la actividad humana:
- Erosión severa: La pérdida de la capa superior del suelo, que arrastra consigo los nutrientes esenciales.
- Contaminación química y por plásticos: El uso desmedido de pesticidas, herbicidas y la acumulación de microplásticos destruyen la microbiota subterránea.
- Pérdida de carbono orgánico: Suelos empobrecidos que pierden su capacidad de retener vida.
- Sellado por concreto: La expansión urbana descontrolada que pavimenta terrenos agrícolas de alto valor.
Frente a este diagnóstico, la agricultura regenerativa no busca simplemente "mantener" o "conservar" la tierra en su estado actual de deterioro, sino que opera bajo una lógica de reparación histórica: trabajar con la naturaleza para sanar y devolverle la vida a los ecosistemas.
¿Qué es la agricultura regenerativa y por qué es clave contra el cambio climático?
A diferencia de la agricultura tradicional o de la mera sustentabilidad cosmética, este enfoque se basa en prácticas concretas que imitan los ciclos naturales: rotación de cultivos, eliminación del arado profundo (no remover la tierra) y la erradicación de agrotóxicos.
Este enfoque se basa en prácticas concretas que imitan los ciclos naturales: rotación de cultivos, eliminación del arado profundo (no remover la tierra) y la erradicación de agrotóxicos. Este enfoque se basa en prácticas concretas que imitan los ciclos naturales: rotación de cultivos, eliminación del arado profundo (no remover la tierra) y la erradicación de agrotóxicos.
El suelo como sumidero de carbono y esponja hídrica
Uno de los mayores atributos de este sistema es su capacidad para combatir la crisis climática. Un suelo sano y cubierto de vegetación actúa como un gigantesco sumidero que absorbe el CO2 presente en la atmósfera y lo resguarda bajo la superficie.
Asimismo, en un contexto de megasequía global, la tierra rica en materia orgánica, plantas y raíces funciona como una esponja: es capaz de absorber hasta 10 veces más agua que una granja industrial común, optimizando el recurso hídrico y otorgando resiliencia en tiempos de escasez.
Beneficios económicos y ambientales para los agricultores
- Menores costos de producción: La tierra sana nutre a las plantas de forma natural, reduciendo drásticamente la dependencia de fertilizantes sintéticos y venenos de precios elevados.
- Retorno de la biodiversidad: Al eliminar los químicos, insectos polinizadores, lombrices y microorganismos benéficos regresan para proteger los cultivos de forma ecológica.
- Alimentos más nutritivos: Plantas fuertes y cultivadas en suelos vivos generan alimentos de mayor calidad nutricional para la población.
"Regenerating Together": El bloque corporativo ante el colapso agrícola
El programa “Regenerating Together”, impulsado por la organización SAI Platform, busca precisamente acelerar la transición hacia esta producción sostenible mediante la colaboración entre empresas, agricultores, científicos, académicos y organizaciones de la sociedad civil.
Con su incorporación, Mondelēz International se suma a una lista de más de 40 gigantes de la industria alimentaria y agrícola —entre los que destacan Nestlé, Unilever, Diageo, ADM, Danone, McCain y Carlsberg— que han firmado una declaración conjunta para enfrentar coordinadamente los desafíos del sector.
“Contar con cadenas agrícolas resilientes es cada vez más importante para la seguridad del abastecimiento y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios. Esta iniciativa nos permitirá seguir fortaleciendo nuestro trabajo en agricultura regenerativa junto a otros actores de la industria y del mundo agrícola”, señaló Luis Gutiérrez, gerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de Mondelēz International.
Contar con cadenas agrícolas resilientes es cada vez más importante para la seguridad del abastecimiento y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios. Contar con cadenas agrícolas resilientes es cada vez más importante para la seguridad del abastecimiento y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.
El gran desafío de este bloque será estandarizar el concepto. Para evitar el greenwashing o lavado de imagen verde, el programa se ha propuesto establecer objetivos comunes y métricas científicas claras que permitan medir los avances reales en la recuperación de la biodiversidad, la salud del suelo y el bienestar de las comunidades agrícolas locales.
La carrera por salvar el suelo ya comenzó, y la industria parece entender que, sin tierra sana, no habrá negocio posible en el futuro.