Un trabajador que llevaba más de 10 años en un supermercado Lider de Castro fue despedido por reiteradas inasistencias y atrasos, pero llevó el caso a la justicia. El Juzgado de Letras del Trabajo de Castro concluyó que la empresa no logró acreditar los hechos de la carta de despido y ordenó pagarle más de $10,5 millones.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el empleado ingresó el 10 de marzo de 2015 y terminó desempeñándose como operador de sala nocturno.
El 11 de agosto de 2025 fue desvinculado por incumplimiento grave de las obligaciones del contrato. Lider sostuvo que mantenía un extenso historial de ausentismo: aseguró que registró 114 inasistencias y aproximadamente 60 cartas de amonestación durante la relación laboral.
Entre los antecedentes mencionados por la empresa figuraban inasistencias o atrasos durante 2025. La defensa del supermercado argumentó que las ausencias afectaban el funcionamiento del local, obligaban a otros trabajadores a suplir sus tareas y perjudicaban el servicio entregado a los clientes.
El trabajador tenía un hijo con TEA
El trabajador, sin embargo, sostuvo que avisaba cuando llegaría tarde o no podría asistir. Durante el juicio también se explicó que tiene un hijo de dos años y medio con TEA nivel 3 no verbal, quien sufría crisis cuando su padre debía irse a trabajar. Su pareja declaró que él cuidaba al niño durante el día.
La empresa negó haber sido informada de esa situación.
Otro punto relevante fue el funcionamiento nocturno del supermercado. Los testimonios indicaron que el establecimiento quedaba cerrado con sellos a las 22:30 y después de esa hora nadie podía ingresar. Para el tribunal, esto significaba que un trabajador que llegara después del cierre quedaba impedido de trabajar toda la jornada.
¿Qué decidió el Juzgado de Letras del Trabajo?
La jueza también detectó problemas con las pruebas de Lider. La empresa no acreditó una “carta global de amonestación” mencionada en el despido ni aportó constancia firmada de que el trabajador hubiera recibido el reglamento interno utilizado para fundamentar las infracciones.
Además, existían diferencias sobre cuál era exactamente su horario nocturno.
Por estas razones, el Juzgado de Letras del Trabajo de Castro determinó que “no ha sido posible acreditar la efectividad de los hechos” contenidos en la carta y declaró injustificado el despido.
Lider deberá pagar $603.874 por aviso previo, $6.642.614 por 11 años de servicio y $3.321.307 de recargo: $10.567.795 en total, más intereses y reajustes. También se fijaron $500.000 en costas. La sentencia fue pronunciada por la jueza titular Carolina Emilia Pardo Lobos.