sábado 31 de octubre de 2026

¿Bosque o plantación? Proyecto de ley para subsidios forestales reaviva debate sobre definición legal

Un nuevo proyecto de ley para subsidiar plantaciones forestales reabre debate sobre la diferencia ecológica entre bosques y plantaciones y la definicón legal.

31 de octubre de 2026 - 12:04

Una plantación forestal típica en Chile es un sistema homogéneo con mantos continuos de árboles de una misma edad y especie a una misma distancia, sin capas de altura ni sotobosque con hierbas, helechos y musgos por debajo de los árboles. Tampoco son naturales de Chile el pino y el eucalipto, predominantes en las plantaciones forestales del país. Estas especies provienen de otros ecosistemas donde se benefician del fuego para su ciclo de vida, y lo ayudan a propagar por sus características.

Pero la legislación chilena hasta el día de hoy no hace esa misma distinción, y el debate sobre la definición legal de bosque y plantación forestal se reaviva ahora, cuando el gobierno redacta un proyecto de ley para volver a entregar subsidios a plantaciones forestales. Desde la industria se ha divulgado este proyecto como un esfuerzo para recuperar la plantación de bosques, que cayó en 2013 con el fin de los subsidios que entregaba el decreto de ley 701. En este caso, al hablar de bosques, se refieren a plantaciones forestales.

Bosques y plantaciones

Una de las principales diferencias entre los bosques y las plantaciones forestales son los servicios ecosistémicos que entregan los primeros, y que benefician a la vida humana y silvestre. Los bosques nativos entregan hogar para cientos de especies que muchas veces han visto su hábitat fragmentado y degradado.

Los bosques ayudan a regular la temperatura local, mejoran la salud del suelo y le entregan nutrientes, retienen y filtran las lluvias rellenando las napas subterráneas y aumentando la disponibilidad de agua en ríos y otros cuerpos de agua, regulan la temperatura local mitigando olas de calor. Los bosques entregan beneficios clave en contexto de crisis climática. Por la vocación productiva, la frecuente tala rasa y la falta de diversidad, las plantaciones forestales no logran cumplir esos mismos roles.

Bosques, plantaciones y captura de carbono

Una diferencia clave entre los bosques y las plantaciones forestales es la capacidad que tienen de capturar carbono de la atmósfera. Esta diferencia se torna relevante porque el proyecto de ley que elabora el gobierno contempla mecanismos de bonos de carbono para que las plantaciones reciban pagos por el carbono que capturan de la atmósfera.

Sin embargo, las plantaciones forestales vuelven a liberar una parte del carbono que capturan al talar los bosques para cosecha, y sobre todo cuando la madera se destina a las plantas de celulosa, lo que ocurre con buena parte de las plantaciones forestales.

Los bosques, sobre todo cuando son bosques no productivos, tienen mayor eficiencia de secuestro de carbono ya que este queda capturado. Además, las interacciones naturales que ocurren en el bosque también aumentan la eficiencia en la captura de carbono de la atmósfera. Un estudio de la revista nature midió que los bosques nativos pueden ser hasta 40 veces más efectivos en capturar carbono que las plantaciones forestales exóticas.

En Chile, las técnicas que ha usado la industria forestal también han sido criticadas por facilitar la propagación de grandes incendios forestales, que también liberan miles de toneladas de carbono devuelta a la atmósfera.

Como ejemplo, los mega incendios de verano de 2017, que afectaron sobre todo la zona donde se desarrolla la industria forestal en Maule, Ñuble y Biobío, liberaron a la atmósfera 100 millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale a todo el CO2 emitido durante el año anterior, 2016.

Modelo forestal

Desde la ciencia y desde agrupaciones de ingenieros ambientales por el bosque nativo, han llamado a utilizar las leyes forestales como una oportunidad para promover formas de producción forestal más amigables con el medio ambiente y más adaptadas a la crisis climática, integrando facilidades para diversificar las plantaciones y el uso de suelo, para generar plantaciones con cobertura permanente, donde no se haga tala rasa sino que se extraigan ciertos árboles, donde se promueva no solo las plantaciones productivas sino la plantación de bosques, que tengan como vocación por ejemplo aumentar la provisión de agua potable o frenar la desertificación.

Hasta ahora, según integrantes de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN), el borrador del proyecto de ley forestal contiene mejoras para proteger los cursos de agua y la biodiversidad. Pero aún mantiene incentivos negativos, como la falta de límites en la superficie máxima de tala rasa, lo que hace más homogéneo el paisaje y aumenta la erosión del suelo.

Notas Relacionadas

Las más leídas

Últimas noticias