El pasado verano se quemaron más de 60 mil hectáreas de bosque nativo en la Patagonia argentina en grandes incendios forestales. Ahora, la Administración de Parques Nacionales del país vecino está usando drones para restaurar a largo plazo el bosque perdido.
Para probar este método, se hizo un proyecto piloto de 40 hectáreas en el Parque Nacional Lanín en la provincia de Neuquén. Se usaron drones para dispersar desde el aire piñones de semillas locales de araucaria con un tratamiento biotecnológico, para llegar a sectores remotos pero con buenas condiciones de germinación.
En los próximos meses se analizarán los resultados del proceso, evaluando restaurar hasta 200 hectáreas de bosque nativo de araucaria o pewén, dañados durante los incendios. Para lograr el operativo se llevaron 300 kilos de semillas a caballo con ayuda de guardaparques.
En el proyecto trabaja la institución pública, organizaciones locales, comunidades mapuche, la iniciativa Reforest Latam y científicos del Conicet de Argentina
Araucaria y los incendios forestales
La araucaria araucana es un árbol nativo endémico de los bosques templados del sur de Chile y de Argentina y está en peligro de extinción. Tal como otras especies nativas de la zona es altamente resistente al fuego pero los incendios forestales no son favorables ni necesarios para su ciclo vital (como sí lo son para otras especies como los pinos y eucaliptos).
Esta especie es muy longeva pero de lento crecimiento. En un contexto en que los incendios por lo general tienen una causa inicial humana, donde la crisis climática creada por el ser humano los agrava, y donde los bosques están en un proceso de degradación por actividad humana, la recuperación tras estos eventos también requiere de trabajo humano.