Durante más de cinco años, una clienta de Enel Distribución denunció cobros eléctricos excesivos y fallas en la lectura de su medidor. El caso llegó hasta la Corte de Apelaciones de Santiago, que acogió un recurso de protección y ordenó a la empresa recalcular los consumos cuestionados y regularizar la deuda, siguiendo las instrucciones dictadas por la SEC.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, la afectada aseguró que la empresa no realizaba lecturas presenciales y que siguió emitiendo boletas con consumos cuestionados pese a los reclamos presentados ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).
Según los antecedentes, existían diferencias superiores a 5.600 kW entre la lectura visual del medidor y el registro electrónico utilizado para facturar.
La SEC acogió reclamos presentados por la usuaria desde 2023 y concluyó que Enel no acreditó correctamente los consumos cobrados.
Por ello, instruyó a la empresa refacturar las cuentas utilizando promedios posteriores a la normalización del servicio. Sin embargo, la clienta sostuvo que la distribuidora nunca cumplió completamente esas órdenes.
Enel afirmó ante la Corte que el problema se originaba por una falla en la relojería del medidor y señaló que era necesario coordinar el cambio del aparato para ejecutar la refacturación. También aseguró que realizó revisiones técnicas en el domicilio.
¿Qué decidió la Corte de Apelaciones?
La Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, integrada por la ministra Sandra Araya, el ministro suplente Mauricio Rettig y el abogado integrante Jorge Gómez, rechazó esos argumentos.
El fallo sostuvo que la empresa mantuvo durante años una situación de incertidumbre respecto de los cobros y no cumplió íntegramente las instrucciones impartidas por la SEC.
“La empresa ha persistido en una situación de incertidumbre respecto de los cobros efectuados, sin adoptar medidas eficaces y definitivas”, indicó la resolución.
Por ello, el tribunal acogió el recurso y ordenó a Enel cumplir estrictamente la instrucción dictada por la SEC el 22 de abril de 2026, recalculando los consumos objetados y regularizando la deuda acumulada.