Además, el sacerdote manifestó que "la gente está choreada con la jerarquía de la Iglesia. Y está acusando, por llamarlo así, las frases irónicas que ha dicho un cardenal y otras personas sobre temas que les importan a muchos. La gente está choreada con la Iglesia y empieza a buscarle la quinta pata al gato, porque no la siente cercana. Producto de los temas de abusos sexuales y de otras cosas, muchos ya no ven algunas acciones de la Iglesia con buena voluntad, sino que empiezan a criticarlo todo y a preguntar para qué se hace esto o lo otro. Creo que estos puntos se entrelazan respecto de la visita del Papa Francisco".
El religioso agregó que es un error que no se haya contemplado la participación de las comunidades en el diseño de la visita del Papa.
"La visita del Papa cae como de arriba y mucha gente tal vez no se siente partícipe. Sin embargo, te subrayo que la gente debe saber que muchas cosas generan gastos. Los partidos de fútbol masivos, los recitales y los festivales. Por mucho que se pague una entrada, la seguridad y los desvíos del tránsito generan un gasto por el cual nadie pregunta. Allí también hay costos altos", señaló.
"Chile no es un país pobre, como sí hay otros en la región. Por ejemplo, ahora viene un fin de semana largo y los pasajes en avión están copados, igual que los aeropuertos. Somos un país que se queja, un país con muchas desigualdades, pero no es un país pobre. Aquí hay dinero. Respecto del Vaticano, claro que tiene mucha riqueza, pero no es efectiva, no está en dinero, es como un abstracto. No puede disponer de todo eso para hacer caja y financiar los viajes. Creo que es una frase buena, yo mismo la he usado, pero en la práctica es difícil de traducir en dinero. Es algo más complejo", concluyó.