Cuando una desaparecida aparece
Los errores deben corregirse y las situaciones injustas que deriven de ellos superarse. Lo que me molesta es que se erijan como defensores de la exactitud los que jamás se han escandalizado por las mentiras, desinformaciones y obstrucciones a la justicia de quienes en los demás casos (1.093, entiendo) no han sido capaces de informar el paradero de las personas desaparecidos, revelando una crueldad sin límites.
Por
Esteban Celis Vilchez