La ropa tendida y la que no debió caer
Hay ropa tendida subyugando el silencio, hay quienes lo saben y deciden callar. Sin embargo, también hay miles de mujeres y hombres recogiendo la ropa caída como la del pequeño Tomás, y de aquellos que no han podido confeccionar una nueva porque terminaron injustamente abatidos, en el profundo anonimato, pero en lugares donde el olvido no pudo llegar. Esa vestimenta es la que hay que recoger, limpiar, cuidar y no permitir que caiga más.
Por
Daniela Nazal