Durante los últimos días se viralizaron tres registros en redes sociales donde se denuncia un actuar irresponsable de personas que, por desconocimiento o negligencia, terminaron acosando o causando estrés a animales marinos nativos en playas.
Uno ocurrió en la playa La Boca en Concón, donde se puede ver un grupo de personas rodeando desde muy cerca a un pingüino de Humboldt, sin respetar la distancia mínima de observación.
Para pingüinos se recomienda una distancia de 20 metros, o de 5 si el animal se acerca por curiosidad, intentando alejarse poco a poco. Cabe recordar que el pingüino de Humboldt solo habita las costas de Chile y Perú y está en peligro de extinción.
Playas y fauna marina
Otro caso ocurrió en una de las playas de Viña del Mar, donde se puede ver a una foca leopardo descansando en la arena y un grupo de personas intentando asustarla o atraerla devuelta hacia el mar.
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Aunque no se sabe si la actitud tenía el fin de ayudar al animal, biólogos marinos han explicado en redes que cuando este tipo de especie que habita más al sur, llega tan al norte, significa que está cansada por su largo viaje y que debe recuperar su energía para volver.
Los especialistas además alertaron sobre el riesgo de acercarse a este animal que es un depredador bastante agresivo. En el video, la foca muestra señales de defensa contra las personas, lanzando mordiscos al aire. En el caso de las aves marinas también existe el riesgo de que padezcan gripe aviar y que por eso estén en la playa.
Perros en la playa
El último caso ocurrió en San Antonio, donde se viralizó un registro de personas con perros acercándose a los lobos marinos, en una situación que terminó con el perro demostrando una actitud agresiva, ladrando y gruñéndole a los lobos.
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El video fue publicado por el concejal de Olmué, Diego Umaña, llamando a las personas a tomar conciencia y evitar que los perros se acerquen tanto a los lobos marinos. También recuerda que los perros deben pasearse con arnés en las playas para evitar que acosen a la fauna marina. Estas mascotas son especialmente peligrosas para las aves playeras, ya que las depredan directamente y también a sus huevos y polluelos.