Si uno se basa en datos de producción, las poblaciones de salmones como el atlántico están en sus números más altos desde que se tiene registro. Pero los salmones silvestres, nativos de aguas frías del hemisferio norte, están en peligro de extinción en su hábitat natural.
Según se explica en el medio especializado de naturaleza, National Geographic, esta paradoja ocurre porque la población se está abasteciendo crecientemente de salmones cultivados en concesiones acuícolas, y eso ha reducido el interés por proteger a los salmones en sus hábitat naturales.
Salmoneras e impacto ambiental
Esta paradoja se intensifica considerando que, algunos de los países que están entre los mayores productores de salmones, como Chile, también sufren el impacto ambiental que significa criar en masa y de forma intensiva especies que son exóticas.
En Chile, las jaulas salmoneras han significado introducir patógenos en aguas hasta ahora prístinas como las de la Patagonia, verter grandes cantidades de antibióticos al mar, y el riesgo de escapes masivos de salmones que depredan a las especies nativas, además de episodios de muertes masivas que contaminan el mar.
La forma de producción en jaulas donde se amontonan miles de salmones en pequeños espacios también genera un exceso de nutrientes que deja sin oxígeno al fondo marino, provocando la muerte de otras especies.
Pero estudios técnicos sugieren que las jaulas salmoneras también están dañando a los salmones silvestres en su hábitat. Las fugas de peces de granja provocan una hibridación que debilita el genoma de las especies locales y reduce su capacidad de supervivencia, mientras que el modelo requiere capturar peces nativos en grandes cantidades para alimentar a los salmones de granja.
Salmones en peligro
Mientras tanto, las poblaciones de salmones silvestres están en mínimos históricos en lugares de Europa, Norteamérica e incluso en países nórdicos. En el caso de Noruega, han prohibido la pesca deportiva de salmones silvestres en varios ríos ante la reducción preocupante en las poblaciones. En Escocia, la pérdida de población de salmones silvestres alcanza 80% desde la década de los 70.
Los salmones también están amenazados por el cambio climático y la alteración de las temperaturas del océano. Por su parte, las medidas de repoblación artificial de salmones no han dado los resultados esperados, ya que disminuyen la diversidad genética y por ende reproduciendo peces más vulnerables a las amenazas.