Una de las principales críticas que se han hecho a la industria forestal en Chile es el uso de especies exóticas como el pino y el eucalipto, que son altamente inflamables y propagan incendios, además de generar un desequilibrio ecológico compitiendo con el bosque nativo.
Ahora, en la comuna de Saavedra en La Araucanía, crece en un predio demostrativo una plantación de híbridos de roble y raulí, dos especies nativas de Chile central, adaptadas a la ecología del lugar, pensado para producción forestal.
Se trata de un programa donde el propietario trabaja junto a Conaf y un laboratorio de propagación de especies nativas de la Universidad Austral, donde se estudia y propaga este híbrido que busca aprovechar las mejores características de ambas especies.
Híbrido de roble y raulí.
Foto: Conaf.
Producción forestal y bosques nativos
Mientras que el raulí destaca por la calidad de su madera, su rectitud y su velocidad de crecimiento en comparación a otras especies nativas, el roble también destaca por su crecimiento y por su amplia distribución territorial.
El proyecto plantará una hectárea con más de mil plantas, tanto de hibridaciones que ocurren naturalmente como producidas en espacios controlados. La iniciativa es parte de un proyecto de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) que busca generar una nueva opción de forestación de alta productividad y más sostenible ante escenarios de cambio climático.