El arancel adicional de 12,5% anunciado por Donald Trump para las importaciones provenientes de Chile encendió las alertas entre exportadores y autoridades, debido al impacto que podría tener sobre algunos de los principales envíos nacionales hacia el mercado estadounidense.
Aunque la medida alcanza a una amplia gama de productos, la resolución publicada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) contempla excepciones relevantes. Entre ellas figuran determinados productos de cobre, litio, algunas maderas de eucalipto y la palta, mientras otros sectores exportadores deberán enfrentar el nuevo gravamen.
Salmón, vino y frutas entre los principales afectados
Según Biobío, os productos que enfrentarán el arancel de 12,5% incluyen el salmón chileno en sus distintos formatos, uvas frescas, arándanos, cerezas, cítricos, carnes de ave, sal y vinos embotellados, todos con una importante presencia en el mercado estadounidense.
En el caso del salmón, la preocupación es especialmente alta. El Consejo del Salmón recordó que Chile abastece más del 40% del consumo estadounidense de este producto, por lo que el nuevo costo para los importadores podría afectar la competitividad de la industria en ese mercado.
Desde Frutas de Chile, su presidente Iván Marambio sostuvo que la oferta chilena complementa la producción estadounidense gracias a la contraestación, por lo que insistió en continuar trabajando junto al Gobierno para revertir la medida y resguardar una relación comercial construida durante décadas bajo el Tratado de Libre Comercio vigente.
Cobre y parte de la madera quedan fuera del gravamen
Uno de los aspectos que más alivio generó en el mercado fue la exclusión de determinados productos de cobre, además del litio, la palta y algunas maderas de eucalipto, que no estarán sujetos al nuevo arancel estadounidense. Estas exenciones representan más de la mitad del valor de las importaciones que Estados Unidos realiza desde Chile, según antecedentes conocidos tras la publicación de la resolución.
Sin embargo, otras exportaciones forestales, así como productos agroalimentarios y pesqueros, sí deberán asumir el incremento arancelario.
Gobierno chileno rechaza la decisión de Estados Unidos
El Gobierno manifestó su rechazo a la medida y afirmó que Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral y un firme compromiso con la erradicación del trabajo forzoso, argumento utilizado por Estados Unidos para justificar la aplicación del gravamen.
A través de una declaración pública, la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) calificó la decisión como injustificada, señalando que no refleja los antecedentes técnicos, jurídicos y políticos entregados durante la investigación desarrollada por la autoridad comercial estadounidense.
Gremios advierten efectos sobre empleo y competitividad
La decisión también provocó la reacción de los principales gremios exportadores. La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Frutas de Chile y el Consejo del Salmón coincidieron en que el arancel representa un retroceso para la relación comercial entre ambos países y podría afectar la competitividad, la producción y el empleo asociado a las exportaciones chilenas.
Los gremios respaldaron las gestiones diplomáticas impulsadas por el Ejecutivo para intentar revertir la medida mediante el diálogo bilateral con Estados Unidos.