jueves 09 de abril de 2026

Estudios sugieren que basura textil en el desierto emite micro plásticos y aumenta enfermedades respiratorias

Chile importa miles de toneladas de basura textil que termina en el desierto de Atacama. Estudios preliminares muestran los impactos que generan en la salud.

9 de abril de 2026 - 07:00

Chile sigue ocupando un lugar incómodo en el mapa del comercio global de basura: receptor masivo de residuos textiles usados provenientes de lugares como Estados Unidos o Europa y, al mismo tiempo, exportador de miles de toneladas de basura plástica hacia otros países del hemisferio sur.

El Quinto Reporte de Comercio Transfronterizo de Residuos, elaborado por la Alianza Basura Cero Chile, a partir de datos de Aduanas entre 2015 y 2024, muestra que solo en 2024 ingresaron al país 24.863 toneladas de textiles de segunda mano, mientras que se exportaron 6.655 toneladas de residuos plásticos, equivalentes a 1.253 contenedores marítimos de 20 pies, dirigidos principalmente a Perú y al sudeste asiático.

Estos flujos intensifican la carga ambiental sobre territorios como el norte de Chile, donde la acumulación de ropa desechada ha convertido parte del Desierto de Atacama en una zona de sacrificio con enormes vertederos textiles, afectando ecosistemas y la salud de la población.

Este fenómeno se manifiesta con particular crudeza en la Región de Tarapacá, hoy convertida en símbolo mundial de las consecuencias del consumismo y del comercio internacional de textiles descartados.

Basura textil y daño ambiental

El reciente fallo del Tribunal Ambiental de Antofagasta, que obliga al Estado de Chile a reparar el daño causado por los vertederos ilegales de ropa en Alto Hospicio, constituye un precedente histórico. Sin embargo, el recurso de casación presentado por el Consejo de Defensa del Estado, que permitirá que la Corte Suprema revise o anule la sentencia, deja abierta la posibilidad de que el caso vuelva a foja cero, pese a décadas de denuncias de comunidades afectadas.

Los hallazgos del reporte subrayan la necesidad de abordar este problema desde su raíz: el flujo internacional de residuos y su carga desproporcionada sobre territorios vulnerados del norte del país.

Impactos en la Salud Humana

A este panorama se suma nueva evidencia científica que confirma que los impactos del comercio transfronterizo de residuos no se limitan a la acumulación visible de textiles en el desierto, sino que también generan riesgos directos para la salud humana.

Investigaciones recientes del colectivo SPLACH (Scientific Plastic Pollution Alliance of Chile) han comenzado a cuantificar por primera vez la presencia de microplásticos en la atmósfera de Iquique y Alto Hospicio, en un contexto marcado por la importación masiva de ropa de segunda mano y la quema ilegal de textiles en vertederos informales.

A través de muestreos de aire con captadores de alto volumen y análisis mediante espectroscopía infrarroja, el equipo identificó partículas de polímeros como polietileno, polipropileno y teflón en el aire, lo cual confirma que la contaminación asociada al desecho textil no queda confinada al suelo, sino que se vuelve parte del ambiente que se respira a diario a través del viento.

En paralelo, un análisis de datos provenientes del Instituto Nacional de Estadística, muestra una correlación entre la expansión geográfica de los vertederos textiles en el desierto de Atacama y el aumento de enfermedades respiratorias en la zona en los últimos años. Entre 2009 y 2023, el área afectada por vertederos habría pasado de alrededor de 1 km² a cerca de 500 km², mientras que en el mismo periodo se observa un incremento sostenido en los casos de patologías respiratorias reportadas.

Aunque se requieren más estudios para establecer relaciones causales directas, esta correlación refuerza la hipótesis de que la degradación y quema de textiles contribuye a deteriorar la calidad del aire y, con ello, la salud de quienes viven en localidades aledañas.

Salud y micro plásticos

Diversas investigaciones sostienen que la inhalación de microplásticos podría representar un riesgo para la salud, ya que estas partículas pueden alojarse en los pulmones, provocar inflamación y transportar sustancias tóxicas al organismo.

Con los datos de concentración de microplásticos en el aire, SPLACH estimó además la dosis potencial de inhalación en distintos grupos etarios, utilizando parámetros de tiempo de exposición, frecuencia y peso corporal.

Los resultados además sugieren que las niñas y niños de 0 a 6 años podrían estar recibiendo una dosis de microplásticos por vía inhalatoria más alta que la población adulta, lo que es especialmente preocupante por la vulnerabilidad de sus sistemas respiratorio e inmunológico y por la exposición crónica que implica crecer en un entorno donde la contaminación es constante.

El trabajo de laboratorio complementa este diagnóstico al mostrar que los fragmentos textiles quemados recolectados en distintos puntos de Alto Hospicio son sustratos para el crecimiento de comunidades de hongos y levaduras, con micelios en fase activa de desarrollo.

Aunque la identificación taxonómica de las especies está en curso, la presencia de colonias fúngicas bien establecidas sobre residuos textiles parcialmente incinerados sugiere que estos materiales no solo liberan microplásticos y sustancias químicas, sino que también pueden actuar como reservorios y vectores de microorganismos en un ecosistema extremadamente frágil como el desierto de Atacama, lo cual abre nuevas preguntas sobre los impactos de largo plazo.

Estudios pioneros

En conjunto, estos estudios pioneros en Chile permiten pasar de las imágenes impactantes de “montañas de ropa” a un diagnóstico basado en evidencia: el modelo actual de comercio y gestión de textiles de segunda mano y residuos plásticos está alterando la atmósfera, los suelos y la salud de las personas que habitan el norte del país.

Toda esta evidencia refuerza la urgencia de avanzar hacia políticas que actúen sobre la raíz del problema: los flujos internacionales de residuos y el sobreconsumo de textiles de baja calidad (Fast Fashion), y no solo sobre la gestión posterior de los vertederos, integrando la dimensión sanitaria y ecológica en toda la cadena de decisiones.

Para conocer más sobre este tema, invitamos a leer el informe completo disponible en https://alianzabasuracero.org/documentos-y-reportes/

Temas
Sigue leyendo

Las más leídas

Te Puede Interesar