El actual Fenómeno de El Niño podría provocar 451.000 muertes adicionales asociadas al calor extremo entre junio de 2026 y febrero de 2027, según una proyección del Climate Impact Lab, centro de investigación vinculado a la Universidad de Chicago.
La estimación corresponde a fallecimientos adicionales respecto de los que se esperarían en un año normal y fue elaborada a partir de la relación entre las temperaturas y la mortalidad por calor en 24.378 regiones de todo el mundo. Para establecer la referencia, los investigadores utilizaron datos mensuales de mortalidad correspondientes al período entre 1996 y 2025.
El Niño aún no alcanza su máxima intensidad
El fenómeno comenzó a desarrollarse en junio de este año y todavía no habría alcanzado su máxima intensidad. La Organización Meteorológica Mundial prevé que el peak ocurra hacia fines de 2026, mientras la temperatura del Pacífico tropical ya registra niveles excepcionalmente altos.
Según datos citados por el medio español, la anomalía registrada el 19 de septiembre en la región Niño 3.4 llegó a 3,07 °C, tomando como referencia el período 2005-2025. La cifra es similar a la registrada durante el episodio de El Niño de 2015, aunque las proyecciones citadas apuntan a un incremento adicional durante los próximos meses.
El calor concentraría sus efectos en el Sur Global
El estudio proyecta que una parte importante de las muertes adicionales se concentraría en el Sahel africano, con unas 66.800 durante el período analizado. Nigeria concentraría 31.400 de ellas, mientras que Sudán, Níger y Chad registrarían 17.500, 10.000 y 8.000, respectivamente.
En el sudeste asiático, el informe calcula 19.400 muertes adicionales en Filipinas, Vietnam, Tailandia y Camboya en conjunto, además de 19.300 en Indonesia. India tendría una proyección de 15.800 fallecimientos y Brasil, de 13.300.
La distribución estaría relacionada, según los investigadores, con factores como la estacionalidad y la capacidad de las distintas regiones para adaptarse a temperaturas extremas. Emily Grover-Kopec, una de las autoras del informe, explicó al diario El País de España que las regiones más pobres tienden a registrar una mayor mortalidad por calor ante temperaturas similares.
Una proyección que llega hasta febrero de 2027
La cifra de 451.000 muertes no corresponde a fallecimientos ya registrados, sino a una estimación para el período comprendido entre junio de 2026 y febrero de 2027. El informe señala además que la mortalidad asociada al calor podría continuar aumentando después de febrero.
El cálculo se obtuvo combinando las proyecciones de temperatura asociadas a El Niño con modelos que relacionan las temperaturas y el exceso de mortalidad por calor. El análisis utiliza información de miles de regiones y toma como referencia el comportamiento registrado durante las últimas tres décadas.
El impacto previsto no se limita a las muertes asociadas directamente al calor. El Climate Impact Lab también advierte sobre sequías, incendios forestales e inundaciones vinculados con temperaturas más altas y modificaciones en los patrones de precipitaciones durante el episodio de El Niño.
El informe estima además que los días extremadamente calurosos podrían aumentar en 44% respecto de un año normal. Sus autores plantean que los sistemas de alerta por calor, centros de refrigeración, medidas de protección para trabajadores al aire libre y una mayor capacidad sanitaria pueden contribuir a reducir las muertes asociadas a las temperaturas extremas.