Rodeado por el océano en un extremo y la Cordillera de los Andes en el otro, y con un largo que atraviesa diversos climas, Chile tiene una biodiversidad única en el mundo con decenas de especies endémicas, por lo que no existen en ningún otro país.
Pero la presión inmobiliaria y otras actividades industriales humanas, así como el cambio climático generado por la quema de combustibles fósiles, están amenazando a estas especies y llevando a algunas de ellas al borde de la extinción.
En estas Fiestas Patrias, te recordamos algunas de las especies únicas de Chile que podrían desaparecer si no las protegemos.
El zorro chilote o zorro de Darwin habita en dos poblaciones: una en la isla de Chiloé y otra en el Parque Nacional Nahuelbuta. Prefiere bosques nativos maduros o pastizales muy altos, porque no le gusta verse expuesto en terrenos abiertos.
La especie está catalogada como en peligro de extinción y se estima una población total de cerca de 600 individuos. La presencia de perros que los atacan y les transmiten enfermedades, la caza por parte de campesinos, los incendios forestales y la pérdida de bosque nativo han sido sus principales amenazas.
Picaflor de Juan Fernández
El picaflor de Juan Fernández solo existe en el archipiélago del mismo nombre, y desempeña un rol fundamental en la polinización de flores locales. Esta especie está en peligro crítico de extinción y su principal amenaza es la presencia de especies exóticas invasoras en el archipiélago.
Un programa de restauración está trabajando junto a la comunidad local para esterilizar de forma masiva a los gatos domésticos de la isla y adoptar y trasladar fuera de la isla a los gatos asilvestrados, que son uno de los principales depredadores para esta especie.
Palma chilena
La palma chilena es una especie endémica de la zona central de Chile, donde incendios forestales, sustitución de bosque nativo por monocultivo agrícola y presión inmobiliaria, la mega sequía y la extracción de coquitos de forma ilegal para producir dulces han reducido las poblaciones de la especie.
Está catalogada en peligro de extinción y sus poblaciones remanentes están principalmente en el corredor biológico La Campana - Peñuelas en la región de Valparaíso; en una zona de alto riesgo de incendios forestales. Existen bosques de palma chilena donde se practica la extracción de su savia con técnicas sostenibles para producir palma chilena que se comercializa en supermercados del país.
Biodiversidad en el desierto de Atacama
Chinchilla de cola larga
La chinchilla de cola larga es una de las sub especies más amenazadas de este roedor. Por su piel extremadamente densa se cazaron millones de ejemplares hasta comienzos del siglo XX y las últimas colonias que sobrevivieron viven en cerros del norte chico, sobre todo en la Reserva Nacional las Chinchillas en la región de Coquimbo.
Está catalogada en peligro de extinción y sus principales amenazas son la caza furtiva, la depredación por parte de especies exóticas invasoras, la crisis climática y la fragmentación de su hábitat por actividades humanas.
Garra de león
Buena parte de las flores que brotan del desierto de Atacama durante los años en que se da el fenómeno del desierto florido son únicas del norte de Chile, y algunas de ellas están en peligro de extinción.
Una de las más icónicas es la garra de león, que lleva su nombre por la forma de sus hojas. Su vistosa flor puede ser roja o amarilla y es una especie geófita, como todas las del desierto florido. Esto significa que puede sobrevivir años bajo tierra sin florecer, esperando las condiciones lluviosas para brotar.
Está en peligro de extinción y las obras viales e industriales que fragmentan el desierto, el paso de vehículos por la arena y el turismo irresponsable son algunas de sus principales amenazas.
Copiapoas endémicas
Gracias a la camanchaca, en las costas del desierto de Atacama sobreviven hace miles de años un grupo de especies de cactus con flor llamados copiapoa. A pesar de su resiliencia en un clima extremo, 82% de sus sub especies están en peligro de extinción.
La extracción ilegal para su venta y la fragmentación por actividades humanas en el desierto son sus principales amenazas, y se han realizado campañas para que la población aprenda a reconocer la venta ilegal de estas plantas que ocurre en ferias libres del país y también en sitios web hacia el extranjero, ya que son muy apetecidas en Europa y Asia por su valor ornamental.