En la isla Robinson Crusoe del archipiélago de Juan Fernández, la introducción de gatos domésticos ha resultado en una invasión que amenaza a aves como el picaflor de Juan Fernández, que está catalogado en peligro crítico de extinción y que solo existe en ese lugar del planeta.
Esto no es un caso aislado: aunque las islas representan solo un 5% de la superficie de la tierra, en ellas ha ocurrido más del 70% de las extinciones de especies, y en su gran mayoría esas especies que el mundo pierde para siempre son aves. Aunque los factores que las amenazan son múltiples, el principal suelen ser las especies invasoras.
Adopción y esterilización de gatos
Para abordar la delicada situación del picaflor de Juan Fernández y de otras aves en peligro de extinción en la isla como la fardela blanca, autoridades y especialistas están trabajando con las y los habitantes de Robinson Crusoe en un programa de control de los gatos, tanto domésticos como asilvestrados.
Una de las dificultades para este proceso es que, a diferencia de otras especies invasoras de la isla como las ratas o los coatí, la ley no permite la caza o control letal de gatos. Por esto, los mecanismos de control se han centrado en campañas de adopción fuera de la isla para los gatos asilvestrados, y campañas de esterilización para los gatos domésticos con dueños en la isla.
Según explica José Luis Cabello, director regional de Latinoamérica para la organización Island Conservation, el apoyo de la comunidad ha sido clave y han logrado casi un 100% de la esterilización en gatos domésticos. También se trabajó en una nueva ordenanza municipal que frena el ingreso de especies invasoras.
Sin embargo, el especialista remarca que los métodos de adopción y esterilización son muy lentos y costosos, mientras que el picaflor de Juan Fernández sigue acercándose a la extinción. La propuesta de usar control letal ante especies como perros y gatos ha generado un largo debate legal en el país, entre quienes apuntan a mecanismos alternativos y quienes sostienen que el tiempo y los recursos no son suficientes para salvar a las especies amenazadas, sin usar control letal.
En la isla, tanto los gatos domésticos como los asilvestrados depredan al picaflor de Juan Fernández; un ave endémica de la isla Robinson Crusoe, que se alimenta de néctar de la flora del bosque nativo y de pequeños insectos. El macho tiene un plumaje rojizo con corona amarilla, mientras que la hembra es de color verduzco con corona azul.
Conservación en Juan Fernández
Este trabajo es parte del programa que está desarrollando la organización internacional Island Conservation en el Archipiélago de Juan Fernández, sumándose a los esfuerzos de autoridades locales y de la comunidad isleña. La organización tiene experiencias erradicando plagas y recuperando la naturaleza nativa en islas más pequeñas de la costa norte de Chile como Chañaral, y ahora buscan aplicar sus conocimientos para ayudar a islas o archipiélagos más grandes y habitados, como Juan Fernández y Rapa Nui.
La organización también ha anunciado que apoyará en su fase de diagnóstico a una iniciativa que están levantando los pescadores y habitantes de Juan Fernández para recuperar una de las islas Desventuradas, llamada San Ambrosio, donde la introducción de cabras y conejos terminó con casi toda la vegetación del lugar.
Los habitantes de Juan Fernández se han convertido en pioneros de la conservación impulsada desde la comunidad, y según comenta Cabello muchos jóvenes fernandecianos están volviendo a vivir en el Archipiélago dedicados a la conservación. La historia de pesca sustentable para recuperar a la langosta de Juan Fernández se ha convertido en un ejemplo de conservación a escala global.
Ahora, la comunidad y las autoridades locales están buscando instancias de diálogo con el poder central para que se vuelvan a ingresar dos decretos ambientales, retirados de Contraloría al inicio del gobierno de José Antonio Kast, que ampliaban las áreas marinas protegidas de Juan Fernández y las Islas Desventuradas.