lunes 27 de julio de 2026
Eventos masivos

El desafío de hacer sostenibles los grandes eventos: cómo Viña y Lollapalooza reciclan y ahorran energía

Más allá de la reducción de emisiones, la sostenibilidad en eventos masivos implica criterios sociales y de gobernanza, asegurando trabajo decente y proveedores responsables.

27 de julio de 2026 - 18:15

Cuando una gira o un festival llega a una ciudad, el impacto salta a la vista: entradas agotadas y miles de asistentes. Pero mientras más grande es la convocatoria, mayor es la huella que deja. De ahí surge la pregunta: cómo reducir esa huella e incorporar la sostenibilidad como parte de la gestión, y no como un adorno.

¿Qué convierte a un evento en sostenible?

No hace falta que la sostenibilidad sea el tema central: puede ser un concierto, una feria o una competencia deportiva. Lo relevante es que integre criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en su planificación, ejecución y cierre:

  • Ambiental: eficiencia energética, uso responsable del agua y minimización de residuos, más allá de solo medir emisiones.
  • Social: trabajo decente, prevención de riesgos, accesibilidad y espacios diversos para quienes hacen posible el evento.
  • Gobernanza: proveedores responsables, mecanismos de control y comunicación honesta que evite el greenwashing.

No basta con acciones sueltas —quitar el plástico o poner puntos de reciclaje—; se necesita coordinación entre promotores, proveedores, patrocinadores y público.

El mayor reto suele estar en las emisiones de Alcance 3, ligadas al traslado de asistentes, artistas y proveedores: el transporte del público es casi siempre la mayor fuente de emisiones. A esto se suman la elección de recintos eficientes, el uso de energías renovables y una gestión de residuos orientada a modelos circulares —vasos reutilizables, ecodiseño de escenarios y separación en origen.

Antes, durante y después: cómo se ejecuta

Antes: se definen el propósito del evento y sus indicadores de sostenibilidad, se elige una sede bien conectada y eficiente, se prioriza a proveedores locales con condiciones laborales dignas, y se diseñan medidas de accesibilidad e inclusión desde el inicio.

Durante: se ejecutan las medidas planificadas —energía renovable, señalización de reciclaje, menos desechables— asegurando condiciones laborales seguras y accesibilidad física y sensorial, comunicando todo al público.

Después: se mide el impacto real (energía, agua, residuos, emisiones, movilidad), se gestionan los materiales sobrantes priorizando su reutilización, y se comunican con transparencia los resultados y desafíos pendientes, evitando el greenwashing.

Lo que ya se hace en Chile

Festivales como Lollapalooza y Viña, junto a eventos como los Juegos Panamericanos, han incorporado criterios respaldados por el Ministerio del Medio Ambiente y por la propia industria:

  • Residuos y economía circular: eco-vasos retornables, puntos limpios con monitores ambientales, compostaje y cumplimiento de la Ley REP.
  • Huella de carbono: medición vía el Programa HuellaChile, compensación con bonos de carbono o reforestación, y encuestas de movilidad.
  • Energía limpia: reemplazo de generadores diésel por electricidad renovable o híbridos, paneles solares puntuales y tecnología LED.
  • Movilidad y accesibilidad: alianzas con transporte público, estacionamientos para bicicletas y fomento del transporte compartido.
  • Alimentación e inclusión: catering local y de temporada, opciones vegetarianas, donación de excedentes y Lengua de Señas Chilena.
  • Estándares: Guía EMAS del MMA y certificaciones como ISO 20121 o Zero Waste to Landfill.

Lollapalooza Chile 2026

En marzo, el festival energizó el espacio Lolla Zen con baterías de segunda vida de vehículos eléctricos (proyecto ReBatVE/Usach), reemplazando generadores diésel en ese sector. Junto a VOLTA y marcas como McDonald's, operó puntos limpios que derivaron orgánicos a compostaje industrial.

También se habilitó un bicicletero gratuito para más de 300 bicicletas diarias con taller mecánico express, y coordinó con Metro de Santiago la extensión de horarios. Tras la asistencia de más de 240 mil personas, la productora y la Municipalidad de Santiago ejecutaron un plan de recuperación del Parque O'Higgins.

Festival de Viña 2026

Por segundo año, Megamedia Sostenible, la Municipalidad de Viña del Mar y Bizarro ejecutaron su Plan de Sostenibilidad. La corrida Reforest Running convocó a 2.673 corredores, cada uno asociado a un árbol plantado, mientras un aditivo de nanotecnología de PHOTIO en las poleras y la Alfombra Roja logró un efecto purificador equivalente a 1.960 árboles maduros durante 24 horas. Con ReSimple se recuperaron 5,5 toneladas de material reciclable, casi el doble que en 2025.

En inclusión, la Sala Calma atendió a 70 personas con Condición del Espectro Autista, se amplió el sector de sillas de ruedas (228 asistentes) y la transmisión con lengua de señas fue una de las medidas más valoradas por el público.

Ningún evento se vuelve sostenible por un gesto aislado, sino por una gestión ESG constante, desde la planificación hasta la evaluación posterior. Lollapalooza y Viña 2026 muestran que esa gestión ya produce resultados concretos: menos emisiones, más reciclaje y mayor inclusión, sin perder la esencia del evento.

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