Una innovadora mezcla asfáltica desarrollada a partir de residuos de aceituna y pino promete revolucionar la infraestructura vial con la elaboración de biochar, un biocarbón que se incorpora las mezclas de pavimentación logrando reducir en hasta un 75% las emisiones de carbono.
Al incorporar este biocarbón (biochar) en las mezclas de pavimentación, los investigadores lograron reducir la huella de carbono, asociada a la construcción de las capas de rodadura, manteniendo el mismo rendimiento que los pavimentos tradicionales.
¿Cómo funciona esta tecnología elaborada con residuos?
El biocarbón se produce mediante un proceso llamado pirólisis, donde los residuos agrícolas y forestales se someten a altas temperaturas sin oxígeno. Esto genera un material sólido que atrapa el CO de forma permanente.
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De desecho a reservorio: Al integrar el material en las carreteras, el carbono queda secuestrado dentro de la infraestructura urbana por décadas, evitando que los residuos se incineren o se descompongan liberando gases de efecto invernadero.
Recurso local y circular: Utiliza subproductos abundantes en las regiones mediterráneas (como el olivar y la poda de pino) que suelen tener pocas alternativas de aprovechamiento.
Innovación premiada
La propuesta fue creada conjuntamente por las empresas Agustí i Masoliver (AMSA), Asfaltos y Construcciones Elsan (ELSAN) y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Gracias a este avance, el proyecto fue galardonado en el desafío urbano «La sección de calle del siglo XXI», destacando por su enfoque en la economía circular y la mitigación del cambio climático.