El Día del Sobregiro Ecológico (Earth Overshoot Day) marca el momento exacto en que la humanidad ha consumido todos los recursos biológicos que la Tierra puede regenerar en un año completo. Este 2026, esa fecha cae el 30 de julio y los combustibles juegan un rol trascendente.
Desde entonces y hasta el 31 de diciembre, la sociedad opera en déficit, consumiendo recursos a costa de las futuras generaciones y acumulando residuos —principalmente dióxido de carbono— más rápido de lo que los ecosistemas pueden absorberlos.
El indicador es calculado anualmente por Global Footprint Network y muestra que la humanidad consume recursos equivalentes a 1,7 planetas Tierra al año. Frente a este escenario, El Desconcierto conversó con Vanessa Weinberger, académica del Centro de Resiliencia, Adaptación y Mitigación (CReAM) de la Universidad Mayor, quien puso el foco en la responsabilidad que recae sobre el sector empresarial.
¿Qué pueden hacer las grandes empresas para evitar el sobregiro?
Para Weinberger, el primer paso es transitar hacia la economía circular: "eliminar la cadena lineal de producción", en la que históricamente se ha tomado de la naturaleza, se produce y luego se desecha.
En su lugar, planteó un modelo donde los materiales se mantengan en uso constante, "dejar en paz a la tierra y a los océanos" y evitar seguir demandando recursos de la naturaleza prístina.
A esto se suma un segundo frente: la matriz energética. "Tenemos que eliminar los fósiles, el uso de fósiles", afirmó, dado que su consumo "está muy correlacionado con la cantidad de CO2 y todos los problemas que hay con respecto a la crisis climática".
Tenemos que eliminar los fósiles, el uso de fósiles Tenemos que eliminar los fósiles, el uso de fósiles
Ambos cambios, sostuvo, dependen de decisiones que exceden al consumidor individual: "un individuo no puede hacer nada mucho con la economía, ahí son las empresas las que tienen que hacer estos grandes cambios".
Un individuo no puede hacer nada mucho con la economía, ahí son las empresas las que tienen que hacer estos grandes cambios Un individuo no puede hacer nada mucho con la economía, ahí son las empresas las que tienen que hacer estos grandes cambios
Responsabilidad y acción ciudadana
Sin embargo, la académica no exime a las personas de responsabilidad.
Su rol, explicó, es ejercer presión desde la demanda: "las empresas al final corresponden a gustos y demandas de los y las ciudadanas", por lo que exigir economía circular y energías renovables —además de cuestionar el materialismo como sinónimo de bienestar— son vías concretas para forzar el cambio corporativo.
Exigir economía circular y energías renovables son vías concretas para forzar el cambio corporativo Exigir economía circular y energías renovables son vías concretas para forzar el cambio corporativo
¿Cómo se relaciona esto con las lluvias y el calor extremo?
Weinberger también vinculó el desbalance entre consumo y biocapacidad con la intensificación de fenómenos climáticos.
Aunque aclaró no ser especialista en el fenómeno de El Niño y La Niña (ENSO), sostuvo que los extremos que hoy se observan en Chile "sí tienen una correlación con los desbalances que están ocurriendo a nivel global en temperaturas, en precipitaciones, en pérdida de biodiversidad" y en la capacidad de océanos y bosques de absorber CO2.
Un cambio socioeconómico necesario
La proyección hacia 2050 —año en que se estima que la humanidad necesitará el equivalente a dos planetas y el sobregiro podría adelantarse a junio— es, para la ecóloga, la consecuencia directa de no intervenir a tiempo el modelo productivo: "no existen dos planetas", advirtió.
Calificó además de "fútil" cualquier apuesta tecnológica de escape, como la colonización de otros planetas, ya que "todo tipo de manejo requiere energía y materia". Por eso, insistió en que la vía más factible no pasa por intervenir la naturaleza, sino por transformar la socioeconomía desde su origen productivo: "me parece mucho más fácil limitar el tipo de consumo y cambiar la socioeconomía".
Sobregiro chileno
Por su parte, Chile entró el 7 de mayo en sobregiro, consolidándose por séptimo año consecutivo el primer lugar de Latinoamérica en agotar los recursos que el planeta puede regenerar en un año.