Superar el rezago nacional en materia de economía circular es el principal reto que enfrenta el país respecto al uso de residuos y materiales reutilizables de aluminio. Actualmente, Chile apenas rescata entre un 35% y un 40% de las latas de bebida descartadas, relegando más de la mitad de estos insumos a rellenos sanitarios o vertederos.
Esta realidad dista fuertemente del promedio mundial (71%) y de los indicadores en la región, donde naciones como Brasil superan el 95% de recuperación y otras como Argentina y Paraguay bordean entre el 80% y el 90%.
Frente a esta brecha, la Mesa de Gobernanza de la Hoja de Ruta Aluminio 2030 —mecanismo multisectorial que agrupa al Ministerio del Medio Ambiente, empresas, gestores y la sociedad civil— dio a conocer las distintas herramientas y proyectos piloto que se aplican a lo largo del territorio nacional para fomentar la recolección masiva de este metal de reciclaje infinito.
Incentivos a la economía local: Renca y Quilicura
Dentro de las alternativas puestas en marcha, resalta la iniciativa #MiLataVale, desarrollada en Renca por la firma Novelis.
Este mecanismo articula a los habitantes de la comuna, los negocios de barrio y la labor de los recicladores de base: la ciudadanía acude a los locales asociados para depositar los envases y, tras el retiro por parte de un operador, el dinero equivalente queda registrado como saldo a favor para consumo en la misma tienda.
Al respecto, Alejandro Cid, representante de Novelis en Chile, destacó el valor de este enfoque: “es un modelo que combina incentivos concretos, fomento del comercio local y trazabilidad, asegurando que el beneficio económico permanezca en la propia comunidad”.
Por otro lado, los diagnósticos técnicos ejecutados por la organización La Ciudad Posible en Quilicura identificaron un alto potencial en los inmuebles colectivos.
El monitoreo determinó que los edificios de departamentos generan hasta ocho veces más volumen de residuos de aluminio que los colegios, alcanzando más de una tonelada recopilada en solo cinco meses. Este hallazgo permitirá reestructurar el despliegue de contenedores e integrar de forma directa a los recolectores de base.
Soluciones técnicas y alcance regional
La búsqueda de alternativas no se limita a la Región Metropolitana. En zonas sur y centro del país se implementará el Proyecto Re-Lata (liderado por Metalum, Ball y La Ciudad Posible), el cual contempla acciones en Valdivia, Temuco, El Carmen y Coquimbo mediante precios diferenciados de compra y tecnología de compactación para los recolectores locales.
Nicolás Fernández, gerente general de Metalum, remarcó las ventajas operativas de esta estrategia: “evaluar el impacto de contar con precios de compra diferenciados y dotar de maquinaria briqueteadora a los gestores de origen permite testear cómo mejorar los ingresos y las condiciones socio-laborales de los recicladores, aumentando la recuperación de aluminio de forma sostenible desde las regiones”.
En el archipiélago sureño también se han consolidado esfuerzos comunitarios a través del trabajo de ReSimple, Ball, La Ciudad Posible y Nova Terra. Sobre esta intervención, Melissa Gómez, gerente de operaciones de ReSimple, detalló que:
“En paralelo, en Chiloé activamos un trabajo conjunto con Ball, La Ciudad Posible y Nova Terra que articula a organizaciones sociales de distintas comunas, fortaleciendo la recolección y valorización del aluminio en el territorio”.
Adicionalmente, el sistema de gestión ReSimple concretó alianzas con los programas de viajes escolares de Sernatur para promover la separación de origen en el ámbito de la educación.
Hacia la estrategia nacional 2030
Constituida formalmente el pasado 12 de junio, la Mesa multisectorial es coordinada por La Ciudad Posible con el respaldo de Ball, integrando a organismos públicos y privados como ReSimple, Metalum, ANIR, CENEM, Kyklos, Volta, País Circular, Mongerch y Novelis.
En su segunda jornada de trabajo, la alianza anunció la suma de nuevos actores clave: la Asociación Nacional de Recicladores de Chile (ANARCH), AB InBev, CEMPRE y el sistema GIRO.
Todas estas iniciativas piloto sirven de insumo para la redacción de la Hoja de Ruta Aluminio 2030, cuya propuesta definitiva se publicará entre octubre y noviembre.