Una mujer realizó ocho publicaciones en Instagram contra otra persona luego de conocer una relación extramarital que esta habría mantenido con su cónyuge, reconociendo posteriormente que actuó porque se sintió humillada. La Corte de Apelaciones de Valdivia determinó que los mensajes afectaron injustificadamente la honra de la aludida y ordenó eliminar todo el contenido que todavía permaneciera publicado.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el conflicto comenzó con publicaciones realizadas desde un perfil de Instagram que, según el recurso, podía vincularse con la autora mediante una cuenta de Threads donde aparecían su fotografía y número telefónico.
Inicialmente se denunciaron dos comentarios, aunque posteriormente se informó a la Corte que eran ocho.
La autora reconoció expresamente los hechos ante el tribunal. Explicó que su conducta estuvo motivada por descubrir una relación extramarital entre la recurrente y su cónyuge y señaló que realizó las publicaciones porque se sintió humillada.
También aseguró haber recibido “advertencias” de parte de la pareja de la recurrente que le hicieron temer por su seguridad.
Sin embargo, calificó su propia conducta como inapropiada, afirmó haber eliminado todas las publicaciones y manifestó su intención de no repetirlas directamente ni mediante terceros.
¿Qué decidió la Corte de Apelaciones?
Al analizar el caso, la Corte de Apelaciones de Valdivia constató que los mensajes existieron y señaló que, en su mayoría, abordaban aspectos relacionados con la intimidad y eventualmente con el honor de la afectada.
Además, indicó que estaban dirigidos específicamente a humillarla en espacios vinculados con su trabajo o de amplia difusión pública.
El tribunal explicó que la libertad de expresión no protege sin consecuencias las descalificaciones ni la atribución a otra persona de hechos que puedan constituir delitos.
Añadió que los juicios de valor publicados constituyeron “un ejercicio de autotutela y una afectación injustificada del derecho a la honra”.
Por ello, acogió el recurso de protección y ordenó eliminar, si todavía existieran, todas las publicaciones y comentarios relativos a la afectada en redes sociales.
El ministro Samuel Muñoz Weisz estuvo de acuerdo con acoger el recurso, pero además pretendía ordenar a la autora abstenerse de realizar nuevas publicaciones similares o promover que terceros lo hicieran.