Académica advierte: "Las mujeres de carreras STEM enfrentan una doble carga entre ciencia y el cuidado de los hijos”
Según Naciones Unidas, solamente tres de cada diez investigadores científicos en el mundo son mujeres. Este número no es una novedad para la doctora Gladys Vidal, directora del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM) y profesora titular de la Universidad de Concepción.
En línea con la visión de la académica, detrás de esa estadística hay una explicación estructural: las mujeres no tienen el mismo tiempo disponible que los hombres para dedicarse a la investigación.
"Cuando nos enfrentamos en el caso específico de la investigación o de perfeccionarnos como investigadoras en áreas STEM, muchas veces tenemos que cumplir todos estos roles, entonces no tenemos el mismo tiempo que tienen los varones", apuntó Vidal en entrevista con El Desconcierto.
Brecha de género en ciencias e investigación
Para suavizar ese contraste, la investigadora cree que es necesario intervenir en distintos momentos de la trayectoria académica femenina: garantizar acceso a salas cuna durante el posgrado, ofrecer becas de mantención para estudiantes con hijos y, sobre todo, considerar los períodos de maternidad al momento de evaluar la productividad científica.
"El apoyo que se le puede tener a las mujeres es pudiendo entender los roles que cumple la mujer en la sociedad", sostuvo.
Más allá del laboratorio, Vidal conecta la desigualdad de género con los efectos concretos del cambio climático. Según las Naciones Unidas, las mujeres enfrentan con mayor intensidad los eventos extremos —sequías, inundaciones, incendios— debido a los roles de cuidado que siguen recayendo sobre ellas.
La directora del CRHIAM lo ilustra con lo que ocurre hoy mismo en la región del Biobío: los incendios en Penco, Lirquén y Punta de Parra dejaron a familias desplazadas, y son las madres quienes deben garantizar la alimentación, el agua y la estabilidad de los hijos mientras sus casas se reconstruyen.
Mujeres en la gestión ambiental
"Es importante visibilizar los cambios extremos que estamos teniendo, incluso en nuestro territorio, ir a ver qué está pasando, cómo las madres se tienen que hacer cargo de la familia", planteó la académica, quien también tiene colegas de la universidad que perdieron sus viviendas en esos incendios.
En ese contexto, Vidal defiende una mayor presencia femenina en los cargos de decisión ambiental. No porque las mujeres resuelvan todo, aclara, sino porque la paridad genera mejores soluciones. "Ambas partes son las que resuelven los problemas complejos", afirmó.
Sobre el proyecto de Sala Cuna Universal, que seguirá en tramitación cuando asuma el gobierno de José Antonio Kast, la investigadora fue cauta pero directa. Considerando que más de un millón y medio de mujeres en Chile crían solas a sus hijos, la medida apuntaría a reducir una desigualdad estructural. Sin embargo, advirtió que su implementación requiere recursos concretos: "Debemos tener los recursos adecuados para poder realizar la implementación".
Para Vidal, la presencia femenina en el medioambiente no es solo una cuestión de representación, sino también de capacidad inherente: "La mujer intrínsecamente lleva su calidad de cuidadora", sostuvo. Esa mirada, sumada a la de los hombres, es la que —a su juicio— puede enfrentar la crisis climática con una verdadera efectividad, promoviendo la sostenibilidad en ecosistemas afectados.