Nuevo libro advierte que Chile enfrentará escasez de fósforo al 2050: "Es clave recuperarlo desde aguas servidas"
La Dra. Gladys Vidal, directora del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM), advirtió que Chile enfrentará una grave escasez de fósforo al año 2050 si el país no avanza hacia un modelo de economía circular que permita recuperar este mineral esencial desde las aguas residuales.
En conversación con El Desconcierto, la especialista presentó el nuevo libro titulado "El fósforo: de residuo a recurso", que aborda la importancia de este elemento para la agricultura y propone soluciones tecnológicas e institucionales para su recuperación.
"Si seguimos con la misma estrategia de trabajo como lo venimos haciendo hasta ahora, que es obtener el mineral, usar el mineral y después dejarlo que llegue a su ciclo sedimentario y se acumule en el fondo del mar, al año 2050 vamos a tener escasez del fósforo", explicó Vidal.
Seguridad alimentaria
El fósforo es uno de los tres elementos fundamentales para el crecimiento de las plantas, junto con el nitrógeno y el potasio. Sin embargo, a diferencia de otros nutrientes, Chile no cuenta con yacimientos de roca fosfórica en su territorio, lo que obliga al país a importar este mineral desde naciones como Marruecos (que concentra cerca del 70% de las reservas mundiales), Australia, Túnez, Egipto y China.
La especialista del CRHIAM enfatizó que cualquier alimento que consumimos, desde verduras y frutas hasta carne y lácteos, depende de la producción agrícola que requiere fósforo. "Si queremos comer un rico bife de chorizo, tenemos que tener unas empastadas verdes para que ese animal camine. El pasto tiene que estar verde y turgente para que se alimenten los animales", ejemplificó.
Además, el ciclo biogeoquímico del fósforo es extremadamente lento, ya que puede tardar millones de años en retornar desde los sedimentos marinos a la tierra. Por ello, acelerar este ciclo mediante la recuperación desde aguas residuales se vuelve fundamental para garantizar la seguridad alimentaria.
Institucionalidad para recuperar fósforo
Uno de los principales obstáculos que identificó Vidal es la ausencia de una institucionalidad adecuada en Chile para implementar la recuperación de fósforo desde las plantas de tratamiento de aguas servidas.
"En estos momentos nosotros tenemos una institucionalidad que lo único que está cubriendo es limitando las emisiones de fósforo", señaló la directora del CRHIAM, haciendo referencia al Decreto Supremo 90 del año 2000, que solo regula las concentraciones máximas de este elemento en ríos y lagos.
Sin embargo, no existe normativa ni incentivos para que las empresas sanitarias recuperen el fósforo presente en las aguas residuales y lo reincorporen a la agricultura. La especialista destacó que esta recuperación no es automática y requiere tecnologías específicas, lo que implica costos que eventualmente se trasladarán a la población.
"Tenemos que poner tecnologías y tenemos que recuperar el fósforo desde allí. Y eso significa costos. Y los costos claramente se van a traspasar primero a la empresa que lo va a hacer y después se van a traspasar a las personas", explicó.
Ventaja estratégica
A pesar de los desafíos, Chile cuenta con una ventaja significativa para implementar la recuperación de fósforo: sus plantas de tratamiento de aguas servidas están altamente concentradas en las zonas urbanas.
Vidal mencionó específicamente el caso de Santiago, donde siete millones de personas generan aguas residuales que se procesan en apenas tres plantas principales: La Farfana, El Trebal y Mapocho. "Usted tiene un punto de recuperación", destacó la experta, señalando que esta concentración facilita la implementación de tecnologías de recuperación.
No obstante, la directora del CRHIAM advirtió que la disposición de lodos provenientes de aguas servidas en predios agrícolas presenta desafíos adicionales, ya que pueden contener metales pesados que se acumularían en cultivos de consumo directo como lechugas, representando un riesgo para la salud humana.
Modelos internacionales exitosos
El libro "El fósforo: de residuo a recurso" documenta experiencias internacionales exitosas en la recuperación de fósforo. Europa lidera con 54 instalaciones operativas, principalmente en Alemania, Países Bajos y Bélgica
Asia cuenta con 14 plantas operativas, mientras que en Norteamérica, específicamente Estados Unidos y Canadá, funcionan 18 unidades dedicadas a la recuperación de fósforo.
"Lo que nosotros estamos indicando es que esto no es imposible", enfatizó Vidal, quien señaló que el libro detalla los tipos de reactores tecnológicos, sus capacidades de producción y ubicaciones específicas.
Economía circular del fósforo
La propuesta del CRHIAM apunta a transformar el modelo lineal actual de extracción-uso-descarte hacia una economía circular que permita la recuperación y reutilización continua del fósforo.
Este nuevo modelo generaría múltiples beneficios: reduciría la dependencia de importaciones, disminuiría la contaminación de ecosistemas acuáticos por eutrofización (enriquecimiento excesivo de nutrientes que provoca floraciones algales), crearía nuevos empleos en el sector de tratamiento de aguas y desarrollaría una industria de fertilizantes basados en fósforo recuperado.
El libro está disponible de forma gratuita en la página web del CRHIAM y consta de cuatro capítulos que abordan: la importancia del fósforo en la agricultura, los problemas de contaminación asociados al modelo lineal actual, las tecnologías de recuperación disponibles y el marco institucional necesario para avanzar hacia la economía circular.
Vidal concluyó que la implementación de este modelo requerirá una evolución significativa de la institucionalidad chilena, coordinación entre empresas sanitarias y el sector agrícola, y la disposición de la sociedad para asumir los costos iniciales de esta transición hacia la sustentabilidad.