lunes 06 de julio de 2026

Macul necesita seguridad real, no patrullajes de papel

¿Cómo se explica que, mientras el municipio habla de fortalecimiento, presencia territorial y coordinación policial, el reporte STOP 2026 muestre cero controles y cero fiscalizaciones en la información mensual disponible?

6 de julio de 2026 - 11:45

Chile vive una crisis de seguridad que ya no se puede mirar sólo desde los titulares. Según el CEAD(Centro de estudios y análisis del delito), en el primer trimestre de 2026 las mayores frecuencias de casos policiales del país estuvieron en incivilidades, con 74.931 casos; delitos contra la propiedad no violentos, con 71.407; y delitos contra la vida o integridad de las personas, con 63.139. Aunque algunas familias delictuales bajan, otras aumentan con fuerza: los delitos asociados a armas subieron 15,7%, los delitos asociados a drogas 10,8% y las incivilidades 3,1% respecto del primer trimestre de 2025.

La Región Metropolitana, además, sigue siendo el epicentro de los robos violentos. En el primer trimestre de 2026 registró la tasa más alta del país en esta categoría, con 204,2 casos por cada 100 mil habitantes. Esto significa que, más allá de los promedios nacionales, vivir en Santiago sigue siendo vivir expuesto a una violencia delictual que golpea especialmente la vida cotidiana de las familias.

Y cuando bajamos esta realidad a Macul, la situación exige una discusión seria. Las estadísticas STOP (Sistema táctico de operación policial) de Carabineros para la semana 22 muestran que en 2024 la comuna registraba una tasa de 2.024,4 casos por cada 100 mil habitantes, con un aumento de 12,4% en el año a la fecha, equivalente a 310 casos más. Los principales registros correspondían a robos de vehículos y sus accesorios, robos con violencia e intimidación, amenazas y riñas, daños y hurtos.

Un año después, en la semana 22 de 2025, la tasa incluso subió a 2.051,1 casos por cada 100 mil habitantes. El año a la fecha acumulaba 63 casos más, y los principales registros ya mostraban un cambio preocupante: el primer lugar lo ocupaba el consumo de alcohol y drogas en la vía pública, seguido por robos de vehículos y sus accesorios, robos con violencia e intimidación, daños y delitos en contexto de violencia intrafamiliar.

En 2026, la semana 22 muestra una tasa de 1.039,3 casos por cada 100 mil habitantes, pero eso no permite cantar victoria. El propio reporte STOP señala que en los últimos 28 días hubo un aumento de 14,8%, equivalente a 75 casos más, y que el año a la fecha también registra 63 casos más. Además, los principales registros siguen encabezados por consumo de alcohol y drogas en la vía pública, robos de vehículos y sus accesorios, amenazas y riñas, robos por sorpresa y daños.

Es decir, el problema no desapareció. Cambió de forma, se mantuvo en los barrios y sigue afectando directamente la tranquilidad de las familias. La seguridad en Macul no puede evaluarse sólo con una cifra general; debe mirarse por tipo de delito, por territorio, por horarios críticos y por evolución reciente. Y ahí el diagnóstico es claro: la comuna sigue teniendo un problema grave de incivilidades, consumo de alcohol y drogas en la vía pública, robos de vehículos, amenazas, riñas y delitos contra las personas y la propiedad.

La contradicción con el discurso municipal es evidente. La administración ha dicho públicamente que duplicó la dotación de seguridad, creó la figura del patrullero municipal, cuenta con siete vehículos con GPS y que incluso pasó de una a tres patrullas mixtas con Carabineros. También informó 9.655 infracciones de tránsito, 1.348 vehículos retirados de circulación, más de 300 controles vehiculares, 560 controles de identidad y 1.971 procedimientos. Todas cifras del documento anual de presupuesto entregado por el alcalde.

Pero la pregunta es inevitable: ¿dónde están esas tres patrullas mixtas? Porque si existen, la comunidad tiene derecho a saber en qué sectores operan, con qué frecuencia, en qué horarios, con qué dotación, con qué rutas y con qué resultados medibles. No basta con decir que existen. En seguridad, lo que no se ve, no se fiscaliza y no se evalúa, termina siendo más propaganda que política pública.

La comparación de los propios datos STOP profundiza esa duda. En mayo de 2024 se informaron 320 controles realizados, 250 controles de identidad, 70 controles vehiculares, 18 fiscalizaciones y una incautación de arma de fuego. En mayo de 2025, los controles subieron a 1.497, con 1.278 controles de identidad y 219 controles vehiculares. Sin embargo, en mayo de 2026 el reporte STOP muestra 0 controles realizados, 0 controles de identidad, 0 controles vehiculares, 0 fiscalizaciones y 0 incautaciones.

Entonces la pregunta no es sólo dónde están las patrullas mixtas. La pregunta es más profunda: ¿qué pasó con la estrategia de seguridad de Macul? ¿Cómo se explica que, mientras el municipio habla de fortalecimiento, presencia territorial y coordinación policial, el reporte STOP 2026 muestre cero controles y cero fiscalizaciones en la información mensual disponible?

El propio Plan Comunal de Seguridad Pública de Macul reconoce que los problemas prioritarios son el robo con violencia e intimidación, el robo en lugar habitado y la violencia intrafamiliar. También señala que estos delitos son constantes en el tiempo, concentran alta frecuencia y tienen gravedad por los niveles de violencia y afectación de las víctimas. Pero si el diagnóstico es tan claro, la respuesta municipal no puede limitarse a patrullajes anunciados, balances comunicacionales o controles de tránsito.

Desde Macul en Movimiento creemos que la seguridad debe dejar de ser un eslogan. La municipalidad tiene que transparentar los datos completos del STOP, publicar mapas de calor por unidad vecinal, informar turnos y recorridos de patrullaje, rendir cuentas del uso de vehículos y recursos, y explicar qué resultados concretos ha tenido la inversión municipal en seguridad durante este año.

Macul no necesita una seguridad de comunicados. Necesita una seguridad de presencia real, planificación territorial, evaluación pública y resultados verificables.

Por eso hacemos un llamado: necesitamos que las prioridades de la Municipalidad de Macul y del alcalde del partido del Presidente dejen de improvisar. La seguridad de nuestros barrios no puede depender de frases de campaña ni de balances parciales. Macul necesita acciones en serio, con datos, con coordinación real, con fiscalización efectiva y con una autoridad que se haga cargo de la realidad completa de la comuna.

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