Cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una jornada promovida por las Naciones Unidas para visibilizar una problemática que continúa siendo ampliamente subestimada a nivel global. Este 2026, el organismo internacional invita a reflexionar bajo el lema “Más allá de la sensibilización: lograr una prevención eficaz del maltrato a las personas mayores”, enfatizando la necesidad de avanzar desde la toma de conciencia hacia acciones concretas y sostenibles.
El maltrato hacia las personas mayores puede manifestarse de diversas formas, incluyendo violencia física, psicológica, económica, negligencia y abandono. A pesar de su impacto, sigue siendo un fenómeno ampliamente invisibilizado y, en muchos casos, normalizado en espacios familiares, comunitarios e incluso institucionales. Esta situación se ve agravada por el viejismo o discriminación por edad, que contribuye a la desvalorización social de la vejez y limita el ejercicio pleno de los derechos de las personas mayores.
La evidencia internacional muestra que las consecuencias del maltrato van mucho más allá del daño inmediato. Entre sus efectos se encuentran el deterioro de la salud física y mental, el aumento de síntomas depresivos, el aislamiento social y un mayor riesgo de ideación y conducta suicida. En un país como Chile, donde el envejecimiento poblacional avanza aceleradamente, abordar esta problemática constituye un desafío prioritario de salud pública y derechos humanos.
No basta con reconocer la existencia del maltrato en la vejez; es fundamental desarrollar sistemas de prevención que actúen sobre sus causas, fortalezcan la autonomía, la participación social y promuevan una cultura de respeto hacia las personas mayores. En esta línea, en Fundación Míranos trabajamos activamente en el diseño de programas de promoción de la salud mental en personas mayores, así como en espacios formativos y estrategias comunitarias que fomentan el buen trato, la detección temprana de situaciones de riesgo y la intervención oportuna.
En esta conmemoración, el llamado es a trascender la sensibilización y avanzar hacia compromisos concretos que garanticen entornos seguros y respetuosos para las personas mayores. La construcción de una sociedad que valore la vejez no solo implica proteger, sino también reconocer el aporte y la dignidad de quienes han construido el tejido social. La prevención del maltrato es, en definitiva, una responsabilidad colectiva que interpela tanto a las instituciones como a la ciudadanía en su conjunto.