Conscripto del Huamachuco muere humillado en el altiplano
Cincuenta años han pasado desde que hice el servicio militar y pareciera que nada ha cambiado. Es como escuchar a los instructores de entonces. Recuerdo haber levantado la voz después de que una noche nos sacaran a “ejercicios” en el campo de entrenamiento de Peldehue y recibir junto a mis compañeros toda clase de insultos y humillaciones.
Por
Marcelo Trivelli