La “falta” de ética de los académicos: ¿Qué hago yo para cambiar las cosas?
En lugar de ser catalizadores del cambio, muchos académicos se conforman con convertirse en engranajes de un sistema académico global que reproduce estructuras preexistentes. Peor aún, algunas veces el academicismo actúa como un escudo, separando la generación del conocimiento de su responsabilidad hacia las realidades que dicho conocimiento aborda.