Se ha encontrado plástico en lugares tan sensibles del cuerpo humano como el cerebro o la placenta. En todos los hogares hay elementos que liberan microplásticos y sustancias tóxicas que acompañan estos materiales y que se han identificado como cancerígenas o disruptoras endócrinas.
La doctora y especialista en salud ambiental, Jimena Araya, explica que, aunque algunas de estas sustancias están reguladas, muchas otras no lo están a pesar de que ya se han identificado como dañinas para la salud.
Un caso ilustrativo es el de los bisfenoles, que tienen estructuras similares a las hormonas, por lo que funcionan como disruptores endócrinos. Aunque el bisfenol A está regulado, y muchos productos se comercializan como "libres de BPA", existen muchos otros bisfenoles que se siguen usando y que tienen efectos similares en la salud.
- Tablas de cortar de madera o metal en vez de las tablas plásticas.
- Reemplazar las bolsitas de té por dispensadores metálicos o filtros de tela.
- Preferir espátulas y cucharones de metal o madera y no de silicona.
- Preferir tuppers de vidrio o metal. Incluso los que solo tienen tapa plástica reducen la exposición.
- Evitar sartenes de teflón, cuyo recubrimiento antihaderente tiene sustancias peligrosas. Preferir hierro, acero o cerámica sin antihaderentes sintéticos.
plástico-cocina
Utensilios plásticos expuestos a calor y alimentos en la cocina.
Foto: Depositphotos
El calor, las grasas y el ácido hacen que se liberen las sustancias del plástico a los alimentos que ingerimos, por lo que la principal recomendación es evitar cualquier plástico que esté en contacto con calor o comida.
Araya llama a evitar hábitos frecuentes como calentar comida en tuppers de plástico en el microondas, o consumir ramen instantáneo, café u otros líquidos calientes que se suelen vender en vasos de plumavit. También llama a evitar que las botellas y bidones de plástico que contienen agua queden expuestos al sol o el calor.
Ropa y cosméticos
El plástico también está cada vez más presente en la ropa y textiles, donde se han popularizado mezclas con fibras sintéticas con plástico como nylon o poliéster. Cada vez que estas fibras van al lavarropas, liberan microplásticos al agua.
El plástico también puede estar oculto en cosméticos de uso frecuente, como cremas exfoliantes que contienen pequeños fragmentos plásticos para cumplir su función principal.