Un crecimiento superior al 40% durante los últimos cinco años situó el reciclaje de plásticos en 139 mil toneladas en 2025, avance que ha permitido recortar en un 24% la importación de dichos insumos reciclados desde el exterior. Sin embargo, la exportaciones de manufacturas plásticas nacionales cayeron un 12%.
Así lo revela el informe estadístico anual de la Asociación de Industriales del Plástico (ASIPLA), que entregó un análisis del consumo de plásticos de la industria nacional e internacional.
Chile recicla pero no es suficiente
Desde la mirada del desarrollo sostenible y la circularidad, Magdalena Balcells, gerenta general de ASIPLA, proyectó la relevancia estratégica de esta transformación.
“El reciclaje es hoy una oportunidad estratégica para Chile. Estamos transformando residuos en materia prima, generando empleo y construyendo una industria más circular y competitiva", explica.
Sin embargo, para el periodo 2021-2025, la importación de productos plásticos manufacturados creció un 11%, mientras las exportaciones locales cayeron un 12%.
Es decir, “estamos frente a una señal de alarma: la manufactura nacional está siendo desplazada por productos importados, principalmente de China".
A pesar de que el sector sumó 2.500 empleos directos en 2024 acumulando 32.288 plazas, el gremio recalca que esta leve mejora no asegura la estabilidad laboral si la producción nacional sigue perdiendo espacio.
El reporte precisa que las ventas del sector alcanzaron los 2.761 millones de dólares en 2024 (0,84% del PIB), proveyendo insumos clave a la minería (8%), agroacuicultura (8%), construcción (21%) y envases (48%).
El plástico: un insumo clave
Frente al peso transversal de estos insumos en las cadenas de valor y la urgencia de fortalecer la economía circular, la ejecutiva enfatiza que “el plástico habilita prácticamente el 99% de la economía nacional. Por eso, proteger la manufactura y fortalecer el reciclaje no es solo un tema sectorial, es una prioridad país”.
Por último, el gremio hizo un llamado a orientar decisiones públicas con sustento técnico que potencien el modelo circular y protejan el empleo local de calidad ante la coyuntura del país.
“La crisis económica y laboral que vive Chile exige respuestas claras: proteger la manufactura nacional y fortalecer el reciclaje son claves para enfrentar la pérdida de empleos y avanzar hacia una economía más sostenible y resiliente”, finaliza.