La merluza austral es uno de los productos pesqueros más codiciados de Chile en los mercados internacionales. En la zona sur-austral del país, este recurso es el motor económico de comunidades enteras y sostiene un importante ecosistema productivo local. La pesquería reportó, en 2025, un desembarque de 17.500 toneladas y emplea directamente a más de 5.200 personas. Sin embargo, atraviesa una crisis silenciosa: lleva muchos años sobreexplotada y aún no muestra señales contundentes de recuperación.
En ese contexto, un nuevo estudio publicado en la revista Fisheries Management and Ecology analizó más de una década de recomendaciones del órgano científico a cargo de sugerir las cuotas pesqueras. El trabajo expone una realidad incómoda: el recurso ha estado atrapado durante años en niveles de explotación que no son científicamente recomendables.
¿Quién decide la cuota de pesca de merluza austral?
Según la Ley General de Pesca y Acuicultura vigente, es el Comité Científico de Recursos Demersales Zona Sur Austral (CCRDZSA) —integrado por científicos independientes y funcionarios del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA)— quien tiene el mandato de proponer las cuotas con base en la mejor información disponible. Sin embargo, es el Comité de Manejo de la Merluza del Sur (CMMS), integrado por representantes del Estado y de pescadores artesanales e industriales, quien tiene la autoridad para elaborar el Plan de Manejo, documento que regula la pesquería.
De acuerdo con los investigadores, las recomendaciones de cuota del comité científico terminan condicionadas por las reglas fijadas en ese Plan de Manejo. Como consecuencia, las decisiones del Comité de Manejo amarran de manos al Comité Científico e impiden adoptar recomendaciones más precautorias, configurando lo que el estudio describe como una camisa de fuerza institucional.
¿Por qué no existe un programa de recuperación?
La legislación chilena es taxativa en este punto: toda pesquería declarada en sobreexplotación o colapso debe contar con un Programa de Recuperación que permita llevar a la población a condiciones saludables. Pese a ello, en el caso de la merluza austral —al igual que en el resto de las pesquerías demersales del sur austral chileno— este instrumento nunca se ha implementado.
Para Manuel Martínez, coordinador de programas de la fundación Innovations for Ocean Action y coautor de la publicación, "no es la primera vez que las fisuras institucionales en el manejo de la merluza austral han estado patentes: en 2021, el Segundo Tribunal Ambiental de la República de Chile calificó como 'arbitraria, ilegal e injustificada' la decisión de la autoridad de aumentar el nivel de riesgo de sobrepesca sin ningún respaldo técnico".
Con todo, el investigador plantea que la solución está codificada en la propia ley. "Recuperar la merluza austral solamente requeriría implementar lo que la ley dice", señala Martínez, quien agrega que esto implica "actualizar el Plan de Manejo y que este contenga un Programa de Recuperación que asegure que los niveles de cuota descienden a los niveles señalados por el comité científico para asegurar que la población vuelva a estar sana en un rango de tiempo razonable".