En 2022 se promulgó en Chile una ley para mejorar la eficiencia energética, que establecía mejoras graduales para los autos que se comercializan en el país. Según las metas de esta ley, para 2027 todos los autos que se vendan en Chile deben rendir 22,8 km por litro de gasolina. La meta volverá a aumentar en 2030 para que los autos rindan 28,8 km por litro.
Ahora, ad portas de 2027, gremios automotrices de Japón, Argentina y Brasil junto a fabricantes de Estados Unidos y empresas importadoras que operan en Chile, están solicitando que se atrase por dos años la meta que está por entrar en vigencia.
Las empresas impulsaron esta postura tanto en una consulta pública abierta por el Ministerio de Energía hasta septiembre de 2026, como en el comité técnico de actualización del Plan Nacional de Eficiencia Energética, según consta en documentos públicos analizados por la ONG Uno.Cinco.
La mejora en el rendimiento de los autos que se venden en Chile beneficiaría directamente el bolsillo de las familias, en un contexto de alzas sostenidas en el precio de la bencina. Según cálculos de Uno.Cinco, una familia que usa un auto con el mínimo de eficiencia que se exigiría en 2027 ahorraría más de $250 mil en bencina al año con respecto a una que tiene un auto con la eficiencia que exige la norma actual. En comparación a un auto de 12 km por litro, el ahorro sería de $1 millón.
Autos, energía y precios
Según la información recopilada por Uno.Cinco, 70% de los importadores de autos en Chile ya cumplen con la meta actual de 18,8 km por litro de rendimiento, y 50% están por sobre la meta que empezaría a regir en 2027. Las importadoras que reclaman por la medida están por debajo o muy cerca de alcanzar la meta.
Además, la venta de autos eléctricos e híbridos enchufables pasó de 0,8% en 2023 a 7,2% en 2026, y el rendimiento promedio de los autos vendidos subió 20% en ese mismo período, frente a solo 3% de aumento en los dos años previos a la norma. Desde 2023 la oferta de autos a combustión cayó 45% según el Centro de Movilidad Sostenible.
El autor del informe y director ejecutivo de Uno.Cinco, Benjamín Carvajal, recuerda que la ley se publicó en 2022 con metas graduales hasta 2030, por lo que la industria tuvo cinco años de aviso para prepararse a estas nuevas medidas.
“Postergar la nueva fase de la ley por dos años no es neutro. Los autos que se vendan en ese período circularán por más de una década, y cada uno cargará con ese sobrecosto mientras esté en la calle”, declara Carvajal.